El jefe de Gabinete fue delegado por el presidente, Javier Milei, para encargarse del tema. En menos de tres meses, podrían ser privatizados la TV Pública y Radio Nacional.
El presidente de la Nación, Javier Milei, firmó un decreto de necesidad y urgencia (DNU), en el que le dio al jefe de Gabinete, Nicolás Posse, el control de los medios públicos para «administrar y controlar los medios de difusión que se encuentran bajo la responsabilidad del Poder Ejecutivo Nacional».
Es decir, ese fue el primer paso de la administración nacional para privatizar los medios de comunicación del Estado. Además, se le encomendó a Posse «intervenir en la definición de la estrategia de comunicación y de contenidos realizada por canales y plataformas de comunicación directa del Estado Nacional con los ciudadanos».
En el decreto 111, Milei le dio a Posse, puntualmente, la intervención en Radio y Televisión Argentina Sociedad del Estado, Télam Sociedad del Estado (por el que ya hubo más de 100 retiros voluntarios de los 700 trabajadores tras el cierre abrupto del Gobierno) y Contenidos Públicos Sociedad del Estado. La idea que tiene Posse es vender todos los medios de aquí a tres meses.
La idea que tiene el jefe de Gabinete es que al menos 250 personas que trabajaban en Télam se sumen a la oferta y conservar 80 personas que trabajan en el sector de publicidad de Télam para crear una agencia de pauta nacional. Las indemnizaciones más altas seguirán en el Estado, pero pasarán a formar parte de una sociedad residual, lo mismo que ocurrió, por ejemplo, con los empleados de Entel en la década del ’90.

Lo que si está confirmada es que el gobierno privatizará los medios. Eso incluye frecuencias, maquinas, edificios y también al personal: obligará a los compradores a hacerse cargo de la planta que hoy integran cerca de tres mil personas. La intención es aplicar un plan similar en el resto de los medios públicos: creen que el mayor activo son los edificios y los terrenos que posee la TVP o Radio Nacional.
Juan Parodi, quien era el director de la TV Pública hasta hace unas semanas antes de que renunciara a su cargo, había tenido una reunión con la mesa chica libertaria. Le dijo al presidente que había que deskirchnerizar el canal y modificar la línea editorial. Reclamó presupuesto para contratar empleados, pero la respuesta fue la que se convirtió en una frase de cabecera del Gobierno: «No hay plata».
En las próximas semanas, Posse avanzará con esta cuestión que, más allá de que no es prioridad absoluta para el presidente Milei, forma parte de una de las promesas de camapaña: privatizar todo lo que pueda y cuanto menos alcance tenga el Estado, «mejor» ha manifestado el libertario en distintas entrevistas durante su campaña y una vez llegado a la Casa Rosada.
