Por 9 votos contra 8, la oposición se impuso en una votación inusual. Reclamó que los jubilados tengan representación en las discusiones salariales con el municipio.
El Concejo Deliberante vivió una sesión inusual y tensa, en la que la oposición consiguió una ajustada victoria con un proyecto que exige incluir a los jubilados en las negociaciones paritarias del municipio. La iniciativa prosperó por 9 votos contra 8, un resultado excepcional en un cuerpo que suele respaldar sin fisuras al oficialismo.
El hecho resultó posible por un detalle administrativo que pasó desapercibido hasta el inicio de la sesión. La concejal oficialista Sandra Cardozo había finalizado su licencia tres días antes, por lo tanto debía reincorporarse a su banca. Sin embargo, su suplente Horacio Endara seguía ocupando ese lugar, a pesar de estar inhabilitado. Fue la concejal Natalia Blasco, referente local del espacio de Patricia Bullrich, quien advirtió la situación.
Al iniciar el debate, Blasco señaló que Endara ocupaba un lugar “sin mandato legal para hacerlo”. Para matizar la polémica, el presidente del cuerpo, Maximiliano Mazzanti, aceptó el planteo y solicitó que Endara no emitiera su voto. A pesar de la aclaración, el edil suplente permaneció en silencio y no se retiró del recinto, lo que generó incomodidad y desconcierto.
Superado ese episodio, se debatió el proyecto que presentaron en conjunto los bloques del PRO, La Libertad Avanza y la UCR. La propuesta reclama que los jubilados municipales tengan voz en las negociaciones paritarias entre el Ejecutivo y los gremios.
“Cuando hablamos de ampliar derechos, esto es ampliar derechos, no veo razones para oponerse”, sostuvo Blasco durante la defensa del proyecto. A esa postura se sumó el concejal radical Leonardo Iturmendi, quien consideró que “sentar a los jubilados en la mesa de la paritaria es un acto de justicia” y destacó la perseverancia del colectivo. “Es admirable la lucha que vienen manteniendo desde hace años, siempre en paz, con las herramientas de la democracia, sin dejar de pedir algo que el estado municipal les debe, que es dignidad”, expresó.
En representación del oficialismo, Juan Ángel Cruz reconoció que el pedido tenía legitimidad, aunque calificó de “ilegal” la propuesta opositora. Argumentó que las leyes vigentes sólo autorizan a los trabajadores activos y al empleador a participar de las paritarias, y solicitó que el proyecto pase a comisión para un tratamiento más detallado. La moción oficialista no prosperó. Mazzanti llevó ambas opciones a votación y se impuso la resolución impulsada por la oposición.
Puertas adentro, la oposición celebró con euforia. No tanto por el proyecto aprobado en sí, sino por el golpe que recibió el oficialismo en un año electoral. «Es una muestra de como está le poder municipal hoy. Están desorientados», reflexionaba un concejal opositor al terminar la sesión histórica.
Con información de InfoCañuelas

