Los médicos del Hospital Garrahan niegan la supuesta mejora salarial difundida por las autoridades y continúan con el plan de lucha. Este lunes a las 18 horas, realizarán una movilización en el Obelisco para visibilizar sus reclamos.
La Asamblea de Residentes del Hospital Garrahan emitió un comunicado en el que desmiente la versión oficial de una mejora salarial difundida por el propio hospital y replicada por el Ministerio de Salud de la Nación. En respuesta, los profesionales convocaron a una “noche de velas” este lunes desde las 18 en el Obelisco, como parte del plan de lucha.
“Las y los trabajadores del Equipo de Salud del Hospital Garrahan estamos reclamando desde hace mucho tiempo una recomposición salarial para todo el Personal de Planta Permanente, Contratados, Residentes y Becarios”, señalaron.
Además, denunciaron una crisis de recursos humanos provocada por “la asfixia salarial”, que ya generó la renuncia de casi 200 trabajadores. “Afecta directamente la capacidad de respuesta ante pacientes con enfermedades graves y complejas”, advierten.
En el comunicado también se aclara que los residentes no han recibido ninguna propuesta salarial concreta por parte del Ministerio de Salud, y que el manejo del presupuesto del hospital no impacta en sus sueldos, que dependen directamente de esa cartera.
También interpelaron al Congreso Nacional para que el próximo 4 de junio trate un proyecto de Ley de Financiamiento y Blindaje Presupuestario para el Garrahan, que incluya una recomposición urgente y soluciones estructurales de fondo.
Repudio a los “términos persecutorios” del hospital
Los residentes repudiaron el comunicado emitido desde la cuenta oficial del Garrahan —reposteado por el Ministerio— en el que se hablaba de una transformación del hospital bajo una lógica de “orden, mérito y salud”, y se acusaba a los trabajadores de responder a la “militancia kirchnerista”.
“Solicitamos que pongan fin a las difamaciones y maniobras que intentan distorsionar la naturaleza del reclamo. No aceptaremos ningún tipo de persecución política, que nos remite a las más oscuras épocas de nuestra historia”, advirtieron.
En contrapartida, pidieron diálogo formal y respeto institucional: “El modo de resolver los conflictos es con propuestas concretas a corto y mediano plazo. La comunicación debe hacerse por los canales adecuados, y con los representantes legítimos del equipo de salud”.
El comunicado oficial del hospital
El Hospital Garrahan, por su parte, anunció que a partir del 1° de julio los residentes percibirán ingresos cercanos a $1.300.000, gracias a un “ahorro obtenido mediante la eliminación de gastos superfluos y la reducción de personal fantasma, a través del nuevo sistema biométrico de control de asistencia”.
“El Garrahan no será más un refugio de ñoquis. Esta gestión premia el esfuerzo, no la pertenencia política. Quien no asiste, afuera”, expresó el comunicado.
La publicación —en sintonía con el discurso del presidente Javier Milei— fue rechazada por los trabajadores por su tono estigmatizante y persecutorio. En redes, los médicos reafirmaron que “nuestro reclamo no responde a intereses partidarios”, y exigieron que “la salud de los chicos no sea parte de un ajuste ideológico”.
La Asamblea anticipó que si no hay novedades concretas antes de la asamblea general convocada para el martes 3 de junio a las 13, evaluarán retomar las medidas de fuerza.
“El Garrahan pertenece a la comunidad. Defenderlo es una causa nacional. Nadie se salva solo”, concluyeron, en referencia a la frase de El Eternauta, que se volvió consigna de lucha entre los trabajadores del hospital pediátrico.
