Fernando Espinoza insistió en su intención de continuar al frente del partido, pero chocó con la negativa de la mayoría de los intendentes del interior y el conurbano. Furioso, abandonó el cónclave que negociaba y se instaló en la sede de Matheu, desde donde amenazó con armar una lista con el respaldo de Ishii, Festa y el cristinismo, pero fracasó. La lista de Menéndez se llama Unidad Peronista y lleva a Fernando Gray de vice. Su idea expresa una "sana convivencia" entre la Primera y la Tercera y la presidencia rotará en dos años y quedará a manos del jefe comunal de Esteban Echeverría. Hoy viernes por la mañana, la Junta Electoral que preside Hugo Curto confirmó que podría haber internas.
El día del cierre de listas para las elecciones del Partido Justicialista bonaerense, a realizarse el 17 de diciembre, fue agitado. La negativa de la mayoría de los intendentes a la continuidad de Fernando Espinoza hizo que este último tensionase la negociación, amenazando una unidad que siempre tuvo un estado precario.
Frente a este rechazo, el matancero se atrincheró en la sede de calle Matheu, y buscó avales resistiendo hasta las 2 AM cuando Walter Festa le soltó la mano. Antes, el intendente de Moreno se había acercado junto a un centenar de militantes.
Espinoza dijo durante todo el dia contar con el respaldo del morenense, Mario Ishii, el camporismo y otros sectores afines a la ex presidenta, pero en el correr de la madrugada, todo quedó hecho trizas y su actitud fue digna de una novela mejicana. Sólo y a los gritos, viendo escurrir su deseo y poder entre sus manos. Sin embargo, el culebrón continuó este viernes por la mañana, cuando ante su insistencia, el presidente de la Junta electoral del PJ bonaerense Hugo Curto dio a entender que habrá internas entre Menéndez y Espinoza. ¿Será?
El grupo mayoritario de intendentes de las secciones Primera y Tercera, así como del interior, confeccionaron una lista que tiene a la cabeza a Gustavo Menéndez, el primero que había deslizado sus intenciones de estar al frente del partido. El candidato a vice será Fernando Gray. La idea es una especie de cogobierno entre la Primera y la Tercera: un año el merlense, el otro el de Echeverría.
Las negociaciones, que vienen de hace días, se empantanaron desde esta tarde. Es que un cónclave de intendentes, en el Frente Nacional Justicialista de la calle Bolívar 448 fue el muro de contención a las intenciones de Espinoza. Allí, los alcaldes le comunicaron que habían llegado a un solo consenso: no deseaban que él siga al frente del partido. Furioso, el matancero se retiró a los gritos y acusando a los presentes de traidores.
Se dirigió a la sede del PJ Nacional, en Matheu 130. Allí comenzó a amenazar con el armado de otra nómina, con el apoyo del cristinismo duro –que intentó con pocas ganas impulsar a Jorge Taiana-, intendentes como Walter Festa y Mario Ishii, y Hugo Curto, titular de la Junta electoral. El otro búnker terminó siendo el de la calle Bolívar. Al tiempo que comenzaban a delinear opciones para el armado de su lista, que contemplaban o bien a Juan José Mussi como prenda de unidad o a Gustavo Menéndez como era el plan original, una comisión negociadora fue a destrabar el asunto con un mensaje para Espinoza.
Ariel Sujarchuk, Gabriel Katopodis, y Alberto Descalzo, por la Primera, y Julio Pereyra, Fernando Gray, Mariano Cascallares y Martín Insaurralde, fueron los encargados de comunicarle la propuesta: si bien se inclinaban por el merlense, dejaban abierta la opción del Berazategui. La presidencia del congreso partidario le iba a corresponder a la Tercera. A cambio de que desista de su candidatura, le ofrecían a Espinoza un lugar en el Consejo Provincial, más precisamente la Secretaría General.
La reunión no obtuvo resultados. Para ese entonces, Festa era acompañado por centenares de militantes de Moreno. La cosa se picanteaba. “Hablamos de si el peronismo es de Vidal o del peronismo”, aseguraban desde este sector apuntando hacia el otro. En el búnker de Bolívar, tomaron esto como el motivo definitivo para terminar de elaborar su lista.
Al filo de las doce, cuando desde ambos comandos especulaban con que el otro bando se iba a bajar, se conoció una prórroga hasta las 2 de la madrugada para presentar las nóminas, plazo que se extendió una hora más y continuó el viernes.
Esta última contaba con el aval de la mayoría de los jefes comunales y del interior. Además, se hizo presente desde el massismo Julio Zamora -intendente de Tigre y que encabeza la lista de unidad en aquel distrito-, Pablo Moyano por la CGT, y dirigentes del randazzismo.
