La medida de fuerza se llevó adelante por varias horas; las organizaciones se retiraron después de lograr un cronograma de asistencia alimentaria y un bono para beneficiarios de planes; se les exigió que rindan las entregas de alimentos; “No se negocia bajo extorsión”; dijeron desde el área.
Organizaciones sociales de izquierda agrupadas en la Unidad Piquetera (UP), conducidas por Eduardo Belliboni, levantaron este martes por la noche el acampe en el microcentro y abandonaron la toma de un anexo del Ministerio de Desarrollo Social tras un principio de acuerdo. Reclamaban alimentos y planes sociales y habían tomado una oficina del Ministerio de Desarrollo Social, que se ubica justo enfrente de la sede, en la avenida 9 de Julio.
“Hemos ganado esta batalla, acá ganamos nosotros. Se armo un cronograma de entrega de alimentos en los comedores y se anunció un bono de 22 mil pesos para todos los beneficiarios del plan Potenciar Trabajo”, afirmó Belliboni al salir de una reunión en el Ministerio de Desarrollo Social. La permanencia en las oficinas de la cartera se extendió durante siete horas.
De las negociaciones no participó la ministra. Las organizaciones habían dicho que no se moverían del lugar a menos que recibieran una respuesta a sus reclamos. Por eso mismo profundizaron la protesta: llegaron a tomar un anexo sobre la calle Bernardo de Irigoyen y, en paralelo, una gran cantidad de manifestantes habían iniciado un acampe cercando el edificio de la cartera que conduce Victoria Tolosa Paz.
Fuentes del Ministerio de Desarrollo Social explicaron que se discutió con las organizaciones un cronograma para la entrega de alimentos. Y remarcaron, pese a las denuncias, que hay cumplimiento en la entrega “casi en su totalidad”. “Puede haber atrasos en algunos productos como consecuencia de faltantes en las licitaciones pero se compensa a través de otros mecanismos”, indicaron.
En tanto, a través de un comunicado, Desarrollo Social señaló que se les exigió a las organizaciones la rendición de los convenios de los alimentos que adeudan. “Hasta que dichas organizaciones no rindan los expedientes, no se podrá garantizar las transferencias”, expresaron. Desde la cartera sostuvieron que la rendición es “necesaria” para el diseño de las políticas públicas, aunque dijeron que no “es condicionante” para la recepción, dada la “emergencia alimentaria” actual.
El área reconoció demoras para la entrega de productos como aceite, harina y azúcar por falta de proveedores, aunque sostuvo que en esos casos se realiza la compensación mediante convenios de transferencias.
En medio de la disputa, Desarrollo Social aseguró que en lo que va del 2023 se realizaron transferencias por más $811 millones para la asistencia alimentaria, sumados a los $11 mil millones transferidos mediante el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD). En relación a la Unidad Piquetera, que protagonizó la protesta de este martes, el Ministerio aseguró que ya se ha completado en un 62% de los convenios que se encuentran vigentes hasta la fecha.
“En promedio general, en el 2023, las organizaciones nucleadas en la Unidad Piquetera solo rindieron un 25% del total de las entregas de alimentos realizadas por el Ministerio de Desarrollo Social en todo el país”, observaron.
“Nos vamos con un compromiso”
Al salir de la reunión que destrabó el conflicto, Belliboni destacó el acuerdo alcanzado en un contacto que mantuvo con los medios de comunicación. “Nos vamos con este compromiso y con la idea de que el Gobierno tiene que cumplir. Si no cumple, vamos a volver y a seguir con los acampes piqueteros”, sostuvo.
Belliboni, líder del Polo Obrero y referente de la Unidad Piquetera, se quejó de la falta de atención de los funcionarios de la cartera que conduce Tolosa Paz. “No son cosas tan difíciles de conseguir. Es increíble que tuviéramos que estar esperando siete horas para una reunión. Qué desarrollo va a haber en el país si los chicos no comen”, lanzó.
El dirigente social aseguró que las organizaciones se llevaron “un cronograma de asistencia alimentaria para que cada comedor reciba la comida que corresponde”, y también el bono que esperaban, que “se cobrará en los próximos diez días de los que cobran el Potenciar Trabajo”. Y apuntó: “Cuando hacemos un compromiso de terminar con el acampe, lo hacemos, pero el Gobierno después no cumple”.
La Unidad Piquetera señaló, a su vez, mediante un comunicado que el Gobierno presentó “una propuesta de un cronograma completo de entrega de alimentos en el próximo mes de julio a todas y a cada una de las bocas de los comedores populares que están hace cinco meses sin recibir comida”. Resaltó el bono de $22.000 y mencionó que hubo un compromiso para “la entrega de herramientas para los comedores populares”.
“[Es] un paso adelante y una victoria de la lucha popular tanto de la permanencia de los dirigentes que estuvimos en las oficinas del ministerio como de los miles que pese a la lluvia, la tormenta y al temporal bancaron el corte en la 9 de julio. Una victoria de la lucha y de los métodos del movimiento piquetero”, indicó la entidad.
Si bien la Unidad Piquetera anunció que levantó todas las acciones de protestas en el país, incluido el acampe en la avenida 9 de julio, ratificó el “estado de alerta” para que se cumplan los compromisos. “Si ello no ocurriera, volveremos a salir a las calles para exigir que ningún pibe se quede sin la comida en el comedor popular al que acude”, subrayó el frente de organizaciones.
