El barbado diputado nacional había llegado anunciando que traía el estandarte de la Unidad Peronista. Afirmó que iba a ser candidato a Intendente y finalmente no fue así.Lo vieron votando en Ballester… y dicen que la gente lo saludaba…
Por César Morielli
Los detractores decían que nunca vivió en San Martín, sin embargo Dante Dovena exhibía el certificado de domicilio en el distrito, algo que lo habilitaba para ser candidato a intendente municipal. Pero no era esa la marca que sellaba el pasaporte de su carrera política por los pagos ivoskistas, sino que arribó anunciando que traía la bendición de sus amigos, el matrimonio presidencial, para unificar el Peronismo local. Algunos le creyeron.
El día de las elecciones, Dovena también fue uno de los protagonistas de la jornada. Aunque de una manera impensada hace unos meses. “¿Donde está, Dovena donde está?” gritaba la militancia ivoskista en el bunker de la Sociedad Italiana, bien entrada la medianoche y con el resultado ya puesto. Y Dovena estaba en el Centro de Cómputos del sciolismo, disfrutando de las mieles del éxito kirchnerista en la Provincia de Buenos Aires. Al fin y al cabo, el diputado nacional no iba a quedarse sin festejo.
Durante la tarde, Dovena estuvo en el distrito. Alejandro Battaglia dijo en “Pasa de Todo: Elecciones 2007” que el diputado “estuvo votando en la mesa 45 del EGB 3 de Ballester. Es más, lo saludaba la gente y los fiscales de mesa”. Habría que buscar testigos entre los vecinos, pero aparentemente el NO candidato a intendente estuvo por San Martín y recibió el afecto de la ciudadanía.
El diputado nacional ha sido uno de los protagonistas del año político sanmartinense. Según en que sector se pregunte todos tienen una opinión acerca de su arribo al distrito. Con buenas y malas, con críticas y elogios, todos tienen algo para decir acerca de Dovena. Hoy por hoy, el barbado diputado tiene dos años más de mandato en la Cámara Baja. Fue uno de los hombres que tuvo la lapicera en el 2005, y que perdió trazo en el 2007. Ahora resta por ver si seguirá cumpliendo funciones a nivel legislativo, o si su amistad con Cristina y Scioli le deparan nuevos destinos. Entre tanto, pasó el domingo en el bunker del ex motonauta y, sin ánimos de contradecir a Battaglia, por San Martín ni se lo vio.
HACIENDO UN POCO DE HISTORIA
Dovena apareció en todos los medios locales explicando sus propuestas de gobierno, le tiraba dardos al Intendente Ivoskus y aseguraba que el ex radical nunca sería el representante del kirchnerismo en San Martín. Entre tanto, disputaba con los “compañeros” la candidatura local. Esta batalla lo llevó a organizar uno de los eventos más insólitos de estos meses: El diputado Carlos “Cuto” Moreno, apoderado del Frente para la Victoria en la provincia, dijo en CAMED que Dovena sería el único candidato en el distrito. Finalmente fueron tres los que se colgaron de las mechas decoloradas de Cristina, y el “vikingo” tuvo que mirar el partido por la tele.
Como el propio Dovena dijo en un plenario en textiles, luego del reto de Bustos por llegar tarde, en Casa Rosada lo midieron y no daba bien y por eso le bajaron la candidatura. Es cierto, lo que no fue tanto es lo que vino después, cuando afirmó que el histórico ex diputado provincial medía más que todos juntos.
En este sentido, Bustos tomó la posta y estampó su nombre al tope de la boleta municipal de la Lista 2. Y perdió otra vez. Aún con el apoyo del amigo del matrimonio presidencial, con las banderas del PRO-Sam y las 20 primeras propuestas de gobierno que tanto se difundieron. La única alegría que tuvo Dovena fue poder ubicar a su compañero y jefe de campaña, Alejandro Battaglia, como primer candidato a concejal. Ocupará una banca a partir del 10 de diciembre.
También es innegable que a Dovena se lo vio por última vez en ese plenario de textiles, el Día de la Primavera. Quizás el diputado sigue con ese problema del 8 de septiembre, cuando se cerraban las candidaturas en La Plata. Ese que comenzó el día que Kirchner y Cristina visitaron a Ivoskus en la inauguración de la EPSam 2007. Ese problema que se le atravesó por el estomago mientras algunos militantes entrados en kilos y arrugas gritaban “se siente, se siente, Dovena Intendente” en el Parque Irigoyen. Ese problemita al que hizo referencia el gremialista Carossio, el problema de los intestinos, el que tapó los baños y la paciencia en el Consejo Justicialista de la ciudad de las diagonales el día de inscripción de listas.

