La candidata de Cambiemos acusada de maltrato infantil le envió una carta al presidente de la Cámara de Diputados. "No hay sentencia firme que me prohíba ser diputada", aseguró.
En medio de las elecciones legislativas del año pasado, la candidata oficialista Joanna Picetti fue acusada de maltrato infantil, sobre sus propios hijos, por su ex pareja. Es por eso que desde Cambiemos decidieron que no sea parte de la lista porteña. Sin embargo, a días de que comiencen las sesiones, la mujer volvió a la carga con una carta dirigida al presidente de la Cámara de Diputados, Emilio Monzó, y exigió asumir su banca, ya que aseguró: "No hay sentencia firme que me prohíba ser diputada".
La lista de Cambiemos, que no pudo tener ese nombre por no contar con el respaldo del radicalismo y que se denominó Vamos Juntos, fue protagonista, el año pasado, de un escándalo. Es que a Picetti no le permitieron asumir su banca como diputada por encontrarse denunciada por maltrato infantil; incluso, cuando asumieron sus compañeros de espacio, la mujer se presentó en el Congreso con un escribano que certificó que no pudo sentarse en su banca.
Sin embargo, este año definió cambiar el rumbo de su reclamo y envió una carta a Monzó donde le solicitó "ocupar cuanto antes" su banca y que se impugne a su reemplazo, Jorge Enriquez. "Se encuentran violados los derechos de los electores que me han votado en las primarias y en las elecciones generales, así como también se encuentran violados mis derechos", destacó en el escrito.
Además, criticó a sus colegas de Cambiemos y sentenció: "He sido víctima de violencia política por parte de mis compañeros de lista y otros funcionarios del Gobierno, violencia política basada en mentiras, con la intención de difamarme, agredirme, defenestrarme, desgastar y exponerme al escarnio público tal como fuera amenazada públicamente por una de mis compañeras de lista".
En tanto, se refirió a su suplente y señaló que su presencia en las sesiones "no tiene validez, tiene un defecto de título ya que se entregó sin esperar a finalizar el debido proceso y mi defensa en juicio de la arbitraria resolución de primera instancia que ordenó la jueza María Romilda Servini, así como también la confirmación de ésta por parte de la Cámara Nacional Electoral". "No hay sentencia firme que me prohíba ser diputada", advirtió.
"No estoy procesada de ningún delito, no estoy imputada en ningún delito, no estoy siendo investigada por ningún delito, estoy sobreseída de una demanda penal basada en una denuncia falsa del año 2013 a la cual me expuse a todo tipo de análisis e investigación por parte de la Justicia", continuó Picetti y
Además, solicitó que "la inhabilidad moral" por la que se la excluyó sea "tratada en la Cámara de Diputados". Siendo que para que eso ocurra que pidió que "se constituya la comisión de peticiones, poderes y reglamentos antes del 1 de marzo y se ordene una sesión extraordinaria y urgente a los efectos de tratar la impugnación de Enriquez".
