El ministerio de Capital Humano quedó nuevamente envuelto en un escandalo por la compra de alimentos a través de un organismo extra estatal.
En medio del escandalo por las cinco toneladas de alimentos no entregados a comedores, a Sandra Pettovello, ministra de Capital Humano se le suma una nueva polémica por la tercerización de la compra de alimentos a través de un órgano extra estatal. Este mecanismo impide que el estado controle las licitaciones realizadas por la OEI (Organización de Estados Iberoamericanos), responsable de la adquisición de 1.650.000 botellas de aceite de 900 mililitros y la misma cantidad de paquetes de lentejas de 400 gramos, que se desconocen donde están.
Mientras la superministra encabeza una la persecución contra ‘comedores fantasmas’, salió a la luz el mecanismo utilizado por el ministerio para administrar los recursos del estado. Esto tiene que ver con un convenio firmado con la Organización de Estados Iberoamericanos, quienes se encargan de brindar servicios de apoyo administrativo dirigidos a incrementar la eficacia en el manejo de los recursos.
Bajo este modismo, la OEI se encargó en este ultimo tiempo de contratar profesionales, y de licitar y comprar alimentos, cabe destacar que este mecanismo se encuentra por fuera de las estructuras estatales y que no pueden ser controladas. Además la Organización internacional recibe cerca de un 5% de las comisiones por dicho trabajo.

Este nuevo episodio de la ministra ocurre en paralelo con la disputa judicial que mantiene el estado con Organizaciones Sociales, quienes denunciaron la retención de 5 mil toneladas de alimentos guardadas en Tafí Viejo y en Villa Martelli. Ante esto, el gobierno apeló la decisión del Juez Casanello que pidió la entrega de los mismos. El argumento del Gobierno para no dar comida a la gente que tiene hambre es que la ministra Pettovello está auditando la distribución de la gestión anterior y dice que hay comedores que no existen.
Por otra parte, en lo legal la firma del convenio con OEI para que haga la licitación libre de controles locales no es el único problema a la vista. Una compra del Estado que supere los 2700 millones de pesos necesita la firma del Jefe de Gabinete.
Así se desprende de la actualización del Reglamento del Régimen de Contrataciones para la Administración Nacional con un cálculo que se hace en «módulos». Cada módulo vale 27.000: si se trata de más de 100.000 módulos debe firmar el jefe de ministros. Pero la transferencia de los 6.772.500.000 pesos al organismo internacional, fue firmada solo por la ministra Pettovello en una resolución publicada el 6 de marzo último.
La Constitución Nacional en el artículo 100 pone en la jefatura de gabinete la responsabilidad sobre «los negocios de la Nación» y la administración en general.

