En medio de un escenario político atravesado por tensiones y cuestionamientos internos, el presidente Javier Milei partió hacia Estados Unidos para participar de la Conferencia Anual del Instituto Milken en Los Ángeles y dejó al frente del Gobierno al jefe de Gabinete, Manuel Adorni, quien continúa bajo presión por la causa que lo investiga por presunto enriquecimiento ilícito.
La decisión del mandatario se inscribe en una serie de gestos de respaldo que viene sosteniendo desde que estalló la polémica, originada el 8 de marzo con la inclusión de Bettina Angeletti, esposa del funcionario, en la comitiva que viajó a Nueva York por la Argentina Week. Desde entonces, con la aparición de nuevos datos patrimoniales, Javier Milei se convirtió en el principal sostén político del ministro coordinador.
El respaldo volvió a quedar en evidencia en las últimas horas, luego de que el caso tomara nuevo impulso mediático tras declaraciones del contratista Matías Tabar. En ese contexto, el Presidente no solo mantuvo a Manuel Adorni en el centro de la gestión, sino que le delegó la conducción cotidiana del Ejecutivo hasta su regreso previsto para el jueves.
A diferencia de otros viajes oficiales, Karina Milei optó por permanecer en el país. La secretaria general de la Presidencia continuará con su agenda local, que incluye su participación en la Expo San Juan Minera, donde estará acompañada por funcionarios y referentes del espacio, entre ellos Juan Bautista Mahiques, Martín Menem y Eduardo “Lule” Menem. También se prevé la presencia de gobernadores como Marcelo Orrego, Claudio Poggi, Carlos Sadir, Alfredo Cornejo, Raúl Jalil, Martín Llaryora y Maximiliano Pullaro.
Mientras tanto, en el oficialismo crece el malestar silencioso por la situación judicial del jefe de Gabinete, aunque nadie impulsa abiertamente su salida. “Está muy áspero todo, pero ya llegamos lejos”, admitió una fuente con acceso a la Casa Rosada.
La delegación presidencial que viajó a Estados Unidos está integrada además por el canciller Pablo Quirno y el ministro de Economía, Luis Caputo. Antes de partir, Javier Milei mantuvo una reunión en la Casa Rosada con la organización B’nai B’rith, en la que compartió agenda con Manuel Adorni, reforzando la imagen de respaldo.
Durante la ausencia del Presidente, el jefe de Gabinete continuará con reuniones internas y coordinará la actividad del Ejecutivo. Incluso convocó a un encuentro de Gabinete para el viernes, donde se espera la participación de Javier Milei, quien abrirá la jornada con un análisis económico antes de cederle el protagonismo.
Según trascendió, los ministros deberán presentar informes sobre recortes en sus áreas, en línea con los objetivos fijados por Manuel Adorni, que incluyen una reducción del 2% en gastos corrientes y del 20% en inversión de capital. “La idea es que cada área haga una rendición de cuentas”, señalaron desde la Jefatura de Gabinete.
Además, el funcionario retomará su exposición pública con una actividad prevista en la inauguración de la nueva planta de Mercedes-Benz Camiones y Buses en Zárate, donde representará al Poder Ejecutivo.
Pese al respaldo presidencial, dentro del oficialismo reconocen el impacto político del caso. Algunos referentes admiten una caída en la imagen del jefe de Gabinete y advierten que la evolución de la causa podría seguir condicionando la dinámica interna del Gobierno en las próximas semanas.
