Los cofundadores pasaron por el estudio para dialogar con Eduardo Román sobre el trabajo que llevan a cabo en distintos lugares de la Argentina y el mundo.
Los cofundadores de la ONG Pequeños Pasos, Matías Ronconi y Darío Cortese, una organización que se encuentra está en el conurbano y en distintos lugares de la Argentina y el mundo, pasaron por Letra Chica para dialogar con Eduardo Román en UrbanaBA sobre los que se encargan de que miles de personas no pasen hambre en un contexto económico desfavorable y luchan, principalmente, contra la desnutrición infantil.
– El otro día hablando con Matías, las cifras son siempre peores… ahora aparece el número 7. Entonces, digo, vamos a charlar.
– (Matías) Hoy estamos pasando a un número muy llamativo. A nosotros no llama la atención que no llame demasiado la atención. Requiere de una urgencia que estamos levantando la mano en cada lugar que vamos porque son cifras difíciles de revertir, lo vemos cuando viajamos por el mundo. Estamos con la ONG en distintos lugares del mundo para aprender, sumar comunidad y ayudar en la Argentina. Cuando decimos este número no lo pueden creer.
– Dani, parece que pasa es que como la gente coexiste con la pobreza, hay como dos cosas: a mí no me llega, y la otra es que en el paisaje urbano pareciera ser más de lo mismo y no se va advirtiendo el crecimiento
– (Darío) Yo creo que estamos pasando un momento en el que pasamos el balde y más abajo no hay. Yo le decía a tu producción y lo hablaba con Mati, hasta la gente que uno se rodea, no le llama la atención el tema, no quieren hablar o estamos tan mal que bloquea.
– Hay un poco de eso, hay gente preocupada y sensible. Pero también pienso que lo primero que hay que asegurar es la familiar y personal, pienso que tengo que pagar la prepaga, pago el impuesto, cómo llego para pagar mercadería. Yo te entiendo, pero estoy en la mía
– (Darío) Estoy en la mía y en la misma también porque en los lugares carenciados no pueden pagar la luz, alimentarse, estamos con una demanda insatisfecha que vienen a los centros nuestros a pedir comida. En vez de venir a atenderse o venir a una salita materno – infantil, la prioridad es el morfi.
– (Matías) Hay algo que es un llamado de atención a todo el espectro nacional, provincial y municipal. Que se pongan de verdad las pilas, pasaron meses de que asumió el nuevo Gobierno y no hay ninguna agenda de trabajo para que nos pongamos a trabajar en conjunto, sector público y privado. No hay nada.
– En eso me quería detener, a principio de año planteamos lo que pasaba con la no entrega de la comida de los comedores, los movimientos sociales que quedaron en el banquillo de los acusados. Milei y Pettovello dijeron de terminar con los intermediarios. ¿Qué está pasando con respecto al año pasado?
– (Darío) Pequeños Pasos está por fuera de recibir cualquier tipo de asistencia de Nación, Provincia y Municipio. Tenemos un montón de comedores que nunca han llamado y a nosotros nunca nadie nos llamó. El Estado tiene que hacer el trabajo con las organizaciones de base en cada lugar. Quién más sabe de la historia familiar en los lugares donde nosotros trabajamos.
– Después de haber trabajo con el Ministerio de Desarrollo, el kirchnerismo, con Stanley, que se marcó lo que está hay que cuidarlo, porque las políticas son muy severas hace muchos años en contra de la gente, aumentando la pobreza, para el Ministerio de Capital Humano ustedes no existen.
– (Matías) Tuvimos una serie de idas y vueltas. Hay gente capaz y profesional que asumen distintos cargos, pero se encuentran que no hay agenad de trabajo, no hay desafío.
– Ustedes nacieron a la luz de evitar la desnutrición infantil
– (Matías) Sí, y dada la falta de respuesta, estamos lanzando una campaña para privados para bancar los espacios de infancias, de oficio, de niñez y adolescencia, porque necesitamos que ante la falta de presencia del Estado, necesitamos que las empresas se sumen a un trabajo articulado de hace casi 17 años.
– ¿Ustedes tenían siempre ayuda del Estado, en mayor o menor medida?
– (Matías) Absolutamente. Municipio, Nación, a través de la Secretaría de Niñez, en Ciudad estamos en un centro de primera infancia que es una beca que da el Gobierno porteño. Después, en algunos municipios, Ushuaia, lleva adelante junto a nosotros la administración y recurso humano un espacio de infancia emblemático en el fin del mundo. Hay articulación. Si uno quiere llevar adelante programa que se profundice el trabajo con la comunidad, necesitás la articulación con el Estado, sobre todo en países con los niveles de pobreza y vulnerabilidad como este.
– Bien, con Nación en este momento, nada. ¿En Provincia?
– (Darío) En Provincia, es algo que quedó pendiente, la unidad de desarrollo infantil. Quedó una beca muy chica por cómo creció y la estructura de Pequeños Pasos. Y nunca tuvimos en los últimos seis años un interlocutor, segunda o tercera línea, alguien que nos llame. Nunca pudimos avanzar, ampliar o mejorar las becas, Ni que nos auditen. Siempre le decimos que vengan a conocer nuestro trabajo. Tenemos un diagnóstico propio, sabemos la idiosincrasia de cada lugar.
– Contemos los lugares donde están, por lo menos en el AMBA
– (Darío) En AMBA estamos en San Martín, Tigre, La Matanza, con una casita que la estamos potenciando mucho con contención para adolescentes y oficios, José C. Paz.
– ¿Son lugares de tránsito, donde la gente va a comer, apoyo a escolar? ¿Qué pasa en esos lugares?
– Son espacios de infancia que se van transformando para la familia, donde terminan retirando comida. José C. Paz y Tigre son espacios que quedaron por fuera de ayuda estatal, estamos tratando de dar una mano en el ámbito privado. Y con mucho esfuerzo, Ángela en José C. Paz y Gina en Tigre, pasándola mal.
– En un momento pensaba que esta carrera es muy larga. Entonces es como una especia de maratón en el que hay que tomar oxígeno, porque no llegamos ni a mitad del río el año que viene. Es parte de eso, sin dejar de contar lo que está pasando. 7 de cada 10 niños en el país están en la pobreza y UNICEF dice que un millón de niños se están yendo a dormir sin cenar. ¿Alguna reflexión?
– (Matías) Estamos en un momento crítico. Por eso estamos llamando a empresas amigas y no tan amigas.
– ¿Cómo hay que hacer para los que quieran sumarse?
– (Matías) Lo pueden hacer a través de nuestras redes, pequeñospasos.com, y nos vamos a juntar para contarles el diagnóstico y hacia dónde queremos ir.
– En un momento funcionaba muy bien las subastas. Eran situaciones donde había subastas de arte, eventos de fin de año, donde a lo que tenían se sumaba algo muy importante que le permitió abriendo cada vez más lugares.
– (Darío) El 9 de septiembre en La Cabrera. venís, la pasás bien, ayudás, en Palermo. Le agradecemos a la gente de La Cabrera para salir a vender a empresas. Es una cena hasta 50 personas o 60. El cubierto va a estar 125 mil pesos. Este tipo de eventos nos permite generar recursos para aplicar en los programas.
– Cuando abrieron la sede en Madrid, es cantidad de gente que, entendiendo este panorama, sean argentinos o españoles, pueden hacer un aporte desde Madrid hacia acá. ¿Cómo se maneja eso?
– (Matías) Eso se maneja a través de una financiera muy reconocida en la Argentina que tiene sede en todo el mundo, Puente Hermanos, que nos ayuda en la transacción, que termina llegando a nuestra cuenta bancaria. Nosotros somos sede en Madrid, ONG en EE. UU.
– ¿Todo eso está auditado?
– (Matías) En el último año y medio logramos armar un bord global que hay 30 personas en todo el mundo que controlan y auditan. Hay un estudio muy importante en Nueva York. Hay una serie de eventos para que esto se siga fortaleciendo. Queremos abrir espacios nuevos para el año que viene. Pero quiero agregar dos cosas que nos parece importante: pedirle a todo el marco político que dejen de improvisar, sobre todo en el área social, en un momento crítico de la Argentina. Si vas a improvisar ni asumas o seas parte de algo con que nos vamos a chocar.
– Hay que decir que Pettovello no tenía experiencia en gestión y tiene tres ministerios en uno.
– (Matías) Ojalá que le vaya espectacular. Siento que en lo social hay mucha improvisación. Y segundo, para nosotros no existe este efecto derrame en lo económico, que va hacia lo social, en un país con 75 % de pobres y 10 % de indigentes. No va a pasar. Necesitamos muchos profesionales en las comunidades más vulnerables, asistiendo y atendiendo para darlo vuelta.
– Sí, el partido lo estamos perdiendo 6 a 0. Darío, ¿algo más para terminar?
– (Darío) Esto que decía Mati, faltan recursos humanos. Hay gente que ayuda y mucho voluntariado. El que quiera dar una mano, mismo en carreras específicas, quieren hacer horas de experiencia.
