Mientras se acerca el plazo para sellar alianzas en la provincia de Buenos Aires, el espacio político del centro empieza a reconfigurarse con mayor claridad. Lejos de alinearse con las estructuras dominantes de Unión por la Patria o la coalición entre el PRO y La Libertad Avanza, varios sectores buscan consolidar una opción intermedia que represente a los votantes desencantados con la polarización.
En ese clima de definiciones, la Unión Cívica Radical (UCR) comenzó una ronda de consultas en todo el territorio bonaerense para evaluar cuál será su posicionamiento de cara a las elecciones. La interna del partido aún arrastra las secuelas de su judicialización el año pasado, lo que mantiene a sus principales órganos bajo un esquema de emergencia. Sin embargo, predominan las posturas críticas frente a un eventual acuerdo con el espacio libertario.
“En su enorme mayoría no están dispuestos” a sellar una alianza con La Libertad Avanza, advirtió la diputada nacional Danya Tavela, referente de Democracia para Siempre, quien en octubre pondrá en juego su banca en el Congreso.
De todos modos, Tavela reconoció que “hay situaciones particulares, en algunos municipios y secciones electorales, donde ese acuerdo podría tener alguna viabilidad, y algunos radicales se podrían sumar ahí”. Aun así, subrayó que tanto el Comité como la Convención del partido ya han expresado de forma clara “la necesidad de construir una alternativa electoral a los dos extremos: al kirchnerismo y a La Libertad Avanza”.
A su entender, el camino en la provincia debe apuntar a una nueva “alternativa política”, que sea verdaderamente transformadora. “Lo que pasa en la Nación no nos gusta para llevarlo a la provincia, y lo que hay hoy en la gestión provincial, tampoco. Por eso tenemos que construir una alternativa”, sentenció.
Esa propuesta, explicó, deberá expresarse tanto en las primarias del 7 de septiembre como en las generales del 26 de octubre. El sistema de boleta única en papel previsto para los comicios nacionales abre una oportunidad para que figuras con visibilidad pública puedan posicionarse entre los extremos. Dos polos duros y una figura intermedia, con capacidad de capturar al votante independiente.
En ese esquema aparece Facundo Manes, que lanzó Para Adelante, un espacio que si bien se vincula con la UCR, funciona como una iniciativa propia que intenta sumar a quienes rechazan tanto al kirchnerismo como a la nueva derecha. El objetivo: atraer radicales disidentes, exmacristas y peronistas moderados.
“Manes está convocando justamente a esa construcción. Entendemos que el radicalismo todavía no ha tomado una posición unificada al respecto, pero a mí me encantaría que mi partido estuviese en esa construcción”, expresó Tavela.
Aunque hay versiones que la ubican como candidata en el plano provincial, Tavela todavía no definió si buscará renovar su banca nacional. Su espacio prioriza a los intendentes como figuras clave en la estrategia electoral, por razones de peso territorial y competitividad.
Paralelamente, esta semana se presentó en La Plata el espacio AHORA, que aspira a consolidarse como una fuerza alternativa a la lógica de los dos grandes bloques. Aunque por el momento es una construcción local, ya logró reunir a representantes de la UCR, la Coalición Cívica, el GEN, el Partido Socialista, el PRO y dirigentes de trayectoria legislativa como Daniel Lipovetzky y Gabriel Monzó.
Más de 200 personas, entre referentes sociales, militantes y dirigentes barriales, participaron del lanzamiento. Durante el acto, Lipovetzky afirmó: “Basta de elegir entre dos extremos que se retroalimentan. AHORA representa una opción que piensa en la gente, en los barrios, en el futuro de La Plata con seriedad y gestión”.
El flamante espacio propone reivindicar la educación pública, el empleo digno y los valores republicanos, además de impulsar una consulta popular para exigir más autonomía municipal y una distribución de fondos “más justa”.
Sin embargo, los sectores que buscan escapar de la grieta enfrentan un desafío urgente: construir un frente robusto que evite la fragmentación del voto. Lo que ocurrió en la Ciudad de Buenos Aires sirve como advertencia. Si el centro no logra unificarse, la disputa volverá a quedar en manos de dos extremos que ya demostraron no ofrecer salidas superadoras.
