Tanto el ministro de Finanzas como el de Energía aparecen en la documentación filtrada realizando operaciones previas a sus ingresos a la función pública.
Luego de los Panamá Papers, aparecieron nuevas filtraciones vinculadas a la existencia de paraísos fiscales y todo el mercado ilícito que funciona alrededor de ellos. Son los Paradise Papers. Antes como ahora, si achica el espectro a nuestro país, y principalmente a los funcionarios públicos, dos miembros del gabinete de Mauricio Macri aparecen entre la inmensa lista de nombres.
Uno de ellos es el ministro de Finanzas, Luis Caputo. Él inscribió en las Islas Caimán (uno de los sitios con mayor índice de Secreto Financiero), el fondo de inversión Alto Global Found, del que fue manager. Un fondo dedicado a administrar inversiones de alto riesgo y rentabilidades millonarias en mercados emergentes. Esta actividad la realizó entre los años 2009 y 2015, antes de asumir en la gestión pública.
Caputo fue consultado sobre el tema durante su actual gira por Nueva York con el presidente de la Nación. Señaló que “era un fondo de inversión para familia y amigos. Muy chiquito, para tener un vehículo institucional más redituable que si va un particular a una banca, donde la tasa es menos atractiva".
Desde Unidad Ciudadana, al anoticiarse, emitieron un comunicado en el que señalaron que Caputo “omitió informar a los organismos pertinentes y a todos los argentinos, que una de sus principales actividades era administrar plata negra y por eso debe renunciar en forma inmediata a su cargo”. “Para empezar, y como mínimo, el manejo de sociedades y fondos offshore involucrarían al ministro Caputo en el delito de evasión impositiva”, agregaron.
El otro personaje en cuestión es el ministro de Energía, Juan José Aranguren. Hace 14 años atrás estuvo vinculado a Shell Western Supply and Trading Limited, una subsidiaria de Royal Dutch Shell PLC, radicada en Barbados.
El contrpunto surge luego de que en abril del año pasado es empresa ganara la licitación de siete de los ocho cargamentos de gas oil licitados por CAMMESA, la Compañía Administradora del Mercado Mayorista Eléctrico, que depende del ministerio de Aranguren.
Sin embargo, Aranguren, en su momento aseguró que no intervino en esta operación gubernamental ya que –resolución ministerial y decreto mediante- en cualquier acción que involucre a Shell es el ministro de Producción, Francisco Cabrera, el encargado de llevarla adelante.
