El escenario político de Tigre empieza a perfilarse rumbo a 2027 con dos grandes espacios en plena disputa interna. Mientras el peronismo debate su conducción y el futuro de Julio Zamora, La Libertad Avanza intenta ordenar su estructura local. En el medio, el voto vecinal aparece como una pieza clave.
Tigre vuelve a convertirse en uno de los distritos donde las disputas políticas empiezan a anticipar el escenario de 2027. Con un oficialismo que busca preservar el poder municipal y dos grandes espacios opositores atravesados por internas, el voto vecinal aparece como un territorio de disputa.
El intendente Julio Zamora viene planteando públicamente sus diferencias con la conducción del peronismo y cuestionando tanto al kirchnerismo como al Frente Renovador. En mayo, sostuvo que existe una alianza entre ambos sectores para impedir una renovación dentro del peronismo y advirtió que el espacio podría no alcanzar una síntesis de cara al futuro.
En ese contexto, Zamora también dejó abierta la posibilidad de competir por fuera del PJ. “Tenemos todas las alternativas como para presentarnos con un partido propio”, afirmó en una entrevista con Perfil.
La disputa no es nueva. Zamora mantiene desde hace años diferencias con el massismo y, en particular, con el armado político de Sergio Massa, también de Tigre. El propio intendente señaló que el Frente Renovador y La Libertad Avanza constituyen actualmente los dos principales sectores opositores a su gestión dentro del distrito.
Un peronismo con la interna abierta
La tensión dentro del peronismo tigrense tuvo una nueva expresión en agosto, cuando la Junta Electoral del PJ bonaerense dejó afuera la lista encabezada por Zamora para la interna partidaria. La nómina que finalmente fue oficializada en Tigre estuvo encabezada por Luis Samyn Ducó, dirigente del massismo, con respaldo del kicillofismo y La Cámpora.
El episodio profundizó una discusión que atraviesa al peronismo local: por un lado, el sector vinculado al intendente busca construir una alternativa propia; por otro, el massismo, el kirchnerismo y sectores alineados con Axel Kicillof conservan peso dentro de la estructura partidaria.
Zamora, además, viene reclamando una renovación del peronismo y cuestionando la falta de autocrítica sobre la gestión del gobierno de Alberto Fernández. Entre sus críticas mencionó el caso de las SIRA y sostuvo que el espacio debe discutir cómo construir “un Estado mucho más sano”.
La Libertad Avanza también busca ordenar su armado
Del otro lado del escenario aparece La Libertad Avanza, que tampoco atraviesa un momento de unidad en Tigre.
El espacio comenzó este año un proceso de reorganización con la llegada de Miguel “Mike” Schmukler como coordinador político local. Su desembarco estuvo acompañado por una estrategia destinada a fortalecer la estructura territorial, los equipos técnicos, la comunicación y el trabajo con datos de cara a 2027.
Sin embargo, el reordenamiento también generó movimientos internos. Uno de los episodios más relevantes fue el desplazamiento de Claudio Baumgarten de la conducción de ANSES Tigre y la designación de Vanina Pignata en su reemplazo. La modificación fue leída como parte de una nueva correlación de fuerzas dentro del armado libertario.
La interna también quedó expuesta en el Concejo Deliberante. La rendición de cuentas 2025 del municipio fue aprobada por 15 votos contra 7, con el acompañamiento de parte de los concejales libertarios. Juan Furnari y Josefina Pondé fueron los dos ediles de LLA que votaron en contra, mostrando las diferencias existentes dentro del bloque.
El episodio, además, alimentó las versiones sobre un posible acercamiento entre sectores libertarios y Zamora. El intendente rechazó esa interpretación y aseguró que las versiones sobre un eventual acuerdo con LLA son “fake news”, aunque reconoció que existen concejales libertarios que votaron junto al oficialismo.
El voto vecinal, en el centro de la disputa
Con este panorama, el electorado vecinal vuelve a aparecer como un actor decisivo en Tigre. La fragmentación de los espacios tradicionales abre una disputa por aquellos sectores que no necesariamente se identifican de manera rígida con el peronismo, el kirchnerismo o La Libertad Avanza.
Zamora busca capitalizar su gestión municipal y su discurso de renovación peronista por fuera de las estructuras que cuestiona. LLA, en tanto, intenta consolidar una estructura propia que le permita transformar el respaldo nacional a Javier Milei en una alternativa competitiva a nivel local.
Mientras tanto, el peronismo debe resolver quién conducirá el espacio en Tigre y cómo procesará la disputa entre el zamorismo, el massismo y los sectores ligados a Kicillof y La Cámpora.
Con el 2027 todavía lejos, la pelea por Tigre ya comenzó. Y en un escenario donde los dos principales polos políticos llegan atravesados por disputas internas, el voto vecinal puede terminar inclinando la balanza.
