El diputado nacional y titular de la Comisión de Acción Social y Salud Pública habló sobre las más de 100 muertes por fentanilo contaminado y explicó que enviaron un pedido de informe al Poder Ejecutivo.
El diputado nacional por la provincia de Tucumán, Pablo Yedlin (Unión por la Patria), habló sobre las más de 100 muertes por fentanilo contaminado, y el pedido de información de la comisión de salud al Gobierno nacional sobre lo ocurrido y el rol de la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT). «Sturzenegger es poco claro y es demasiado grave para que pase desapercibido«, dijo.
Yedlin, titular de la Comisión de Acción Social y Salud Pública, dijo que se unificaron los dictámenes sobre los distintos pedidos de informes al Poder Ejecutivo Nacional respecto al fentanilo contaminado, que afectó a distintos distritos, con víctimas fatales.
En diálogo con Eduardo Román por Urbana BA, en el programa Letra Chica, el legislador dijo que convocaron «de emergencia» a la comisión «porque había temas para tratar que eran de emergencia. Había pedidos de informes de casi tofos los bloques y les pedimos a Lugones y ANMAT que aclaren la situación sobre esta tragedia farmacológica en la Argentina».
«Vamos a ser noticia mundial. Es un evento impensado. La ANMAT es una agencia de registro muy prestigiosa en el mundo y Latinoamérica. La industria farmacéutica argentina es muy potente. Esto pone en tela de juicio muchas cosas. Esto tiene que ver con un modelo de gobierno que lleva adelante Javier Milei de que el Estado no sirve para nada y hay que liberar todos los controles», expresó Yedlin.
Y agregó: «Queremos saber todo. Si bien la justicia avanza por u lado, nosotros queremos saber la responsabilidad política. Sturzenegger es poco claro y preciso. Es demasiado grave para que pase desapercibido. Acá hay una voluntad completa del arco político para saber quiénes son los responsables porque hasta los libertarios firmaron».
El diputado dijo que los pacientes tienen que «estar tranquilos» que las ampollas actuales no están contaminadas.
El fentanilo es unas 50 veces más potentes que la morfina y se utiliza para mantener a los paciente sedados en la terapias intensivas para evitar el dolor. «El problema no es con la droga, sino con las bacterias que contaminaron el fentanilo que atacaron a los pacientes y provocaron su muerte», expresó. Y dijo: «Hubo un error en la producción de esta medicación».
Distinta vara?
Poco verificables “irregularidades”en obras públicas en Santa Cruz, “la presidentA”del país es responsable, mueren100personas por fentanilo CONTAMINADO y la culpa es solo de una dirección, “INAME”sin responsabilidad del ANMAT,ni deMinistros de Salud ni Regulación pic.twitter.com/h8DpIlIRdB— Pablo Yedlin (@pyedlin) August 16, 2025
Por otro lado, dijo que el modelo de Milei «deja afuera a todos los argentinos» y que si al presidente «le va bien, no nos va a ir bien a todos».
En las últimas horas, una extrabajadora de HLB Pharma denunció graves irregularidades en el laboratorio que produjo fentanilo contaminado. La mujer, reveló que la empresa operaba con fallas graves en la producción, sin controles de calidad adecuados y con personal sin la formación necesaria para manejar drogas de alto riesgo.
Según la denunciante, el laboratorio, encargado de inyectables de pequeño y gran volumen, funcionaba sin protocolos claros. Se contrataba personal únicamente para completar planillas de análisis microbiológicos que no existían y los registros se falsificaban manualmente. Además, los filtros de esterilización se reutilizaban sin esperar los resultados, conectando nuevamente toda la línea de producción de manera peligrosa.
Esta es la peor tragedia por intoxicación de medicamentos que ha envuelto a la Argentina. Para encontrar un caso similar, hay que remontarse a la década del ’90, cuando la ingesta masiva de propóleo adulterado, que contó entre sus afectados a la actriz Alicia Bruzzo, se cobró 25 vidas. Ese escándalo llevó a Carlos Menem a crear por decreto, el 20 de agosto de 1992, la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT).
Qué dijo Sturzenegger
La ANMAT sufrió fuertes recortes y condicionantes en sus funciones, tras modificaciones regulatorias llevadas a cabo por el ministro de Desregulación del Estado, Federico Sturzenegger. Estos recortes podrían constituir uno de los causantes de la falta de control sobre el fentanilo que le costó la vida a casi 100 argentinos.
En ese marco, Sturzenegger ensayó una extraña defensa de los recortes, en una entrevista cedida al canal de streaming Deja Vu. «El ANMAT dice ‘yo voy a cuidar los medicamentos’ y falló porque el señor del laboratorio era un amigo del poder. Entonces, el ANMAT me desprotegió».
«El ANMAT me decía que revisaba el fentanilo. Si no estaba el ANMAT, yo hubiera hablado con mi médico y me hubiera cuidado mejor«, reflexionó el ministro.
Sturzenegger despidió a cientos de empleados del organismo y redujo su presupuesto, lo que debilitó su capacidad de control. Además, está en marcha una “revisión de competencias” de ANMAT, en colaboración con el ministro de Salud, Mario Lugones.
Finalmente, intentó permitir la importación de medicamentos desde India sin necesidad de autorización de ANMAT, lo que fue bloqueado por el citado Ministerio de Salud.
Además, Sturzenegger quedó enredado durante una entrevista televisiva; después, el ministro de Salud, Mario Lugones, salió a reconocer la labor judicial que el Presidente cuestiona. Una sucesión de declaraciones que desnuda las contradicciones dentro del propio Gobierno.
La escena que incomodó al oficialismo ocurrió cuando Jonatan Viale le preguntó a Sturzenegger a qué se refería con el “fallo de la ANMAT”. El ministro contestó: «A la ANMAT kirchnerista. La ANMAT actual cuando recibe información sobre este tema actúa absolutamente inmediatamente”. Pero enseguida quedó en evidencia el error cuando el periodista le retrucó: “Perdoname, la producción de fentanilo contaminado es de diciembre de 2024”. Sin salida, Sturzenegger solo atinó a responder: “Sí, sí, por supuesto… en realidad el control de los medicamentos…”, y se refugió en explicaciones vagas sobre la imposibilidad de revisar “cada ampolla que entra”.
