El secretario de Gobierno de Avellaneda, aliado del intendente Ferraresi en la disputa con su antecesor “Cacho” Álvarez, contó de qué se trata la actual interna municipal. Consultado por la Provincia, el funcionario criticó a Scioli por cómo “pretendía resolver el aguinaldo”. Elogios a Mariotto.
Gustavo Vera, secretario de Gobierno de la intendencia de Avellaneda, es una de las principales espadas del actual jefe comunal, Jorge Ferraresi, en su pelea con el sector del senador sciolista “Cacho” Álvarez. En un contexto marcado por ataques de un lado a otro, incluido un reciente apoyo del “cachismo” a un pedido de interpelación contra el secretario de Deportes municipal, el funcionario avellanedense mantuvo una jugosa charla con LaNoticiaWeb
¿Puede haber una ruptura entre los concejales del FPV Avellaneda?
Al menos desde el Ejecutivo, no la vamos a propiciar. En cuanto a los concejales en sí, hay matices políticos, pero no creo que ello conlleve a la ruptura del bloque.
¿Cuáles son esos matices?
Tienen que ver con la caracterización que nosotros hacemos del Gobierno nacional y la continuidad del proyecto político. Creemos que la continuidad estará determinada por la conducción indiscutible de Cristina sobre el conjunto de la situación. Creemos que CFK tiene la autoridad política para determinar lo que ella cree que deberá ser la sucesión política. Algunos creemos que lo mejor sería ella misma pero, si eventualmente no existiera, Cristina tiene la autoridad para decidir quien será la continuidad. Pero hay gente en la Juan Domingo que cree en 2015 el candidato de este proyecto político debería ser Scioli.
¿Le parece mal que lo hayan postulado?
Hay cuestiones centrales a decir: primero, nos pareció temerario e inoportuno que, a cinco meses de haber asumido, ya hayan planteado el debate político hasta 2015. En un proyecto político presidencialista, plantear desde el espacio oficial una alternativa a la Presidenta podría tensionar y deslegitimar el poder de la Presidente. Y segundo: si uno acepta la conducción de Cristina, implica entender que ella pueda elegir a otro candidato, no al gobernador. Esas diferencias se van expresando en que nosotros creemos que las cosas hay que ir resolviéndolas en la medida en que se vayan presentando y es muy temerario ya plantear será el presidente en 2015
¿Qué opinión tiene del gobierno provincial? ¿Ahí también hay una disyuntiva entre su sector y el cachismo en cuanto a cómo lo ve cada uno?
A nosotros nos parece bien que el gobernador, en los últimos días, haya vuelto a recomponer las relaciones con el Gobierno nacional. No estuvimos de acuerdo cuando, ante la situación económica provincial, planteó el desdoblamiento de aguinaldos. No nos parece que ésa sea una medida de un gobierno de nuestro signo político. Creemos que hay que resolverlo planteando desde dónde sacamos los recursos, atacando a otros sectores de la vida económica provincial y no a los trabajadores. Creemos que el ajuste no lo debe pagar la clase trabajadora, ya que eso nos retrotrae a los ‘90. La otra diferencia es que, en el presupuesto de este año, cuando el gobernador sabía que iba a tener dificultades, pretendió resolverlas a través de un nuevo endeudamiento. Eso va contra la matriz política del kirchnerismo, que, al contrario, ha resulto las cuestiones económicas a través del desendeudamiento. En cuanto al sector del senador (Cacho) Álvarez, seguramente lo vean muy bien. Tan bien que quiere que Scioli sea presidente en 2015…
En ese contexto, ¿le parece positiva la figura de Mariotto como vicegobernador?
Está claro que expresa matices y nos parece que está bien, son válidos. En la medida en que no dañemos la gobernabilidad, es absolutamente lícito que diversos componentes de un espacio político tan diverso y plural tengamos opiniones distintas sobre algunos temas.
¿Scioli no representa al kirchnerismo como Mariotto?
Sin duda, el gobernador Scioli forma parte de este proyecto político. Pero dentro del proyecto, tenemos matices. Probablemente la tradición política y el estilo del gobernador sean distintos de los que han expresado tanto la Presidenta como Néstor.
¿Y en cuánto a las medidas no difiere?
Yo creo que algunas no están en la sintonía política que marca el Gobierno nacional. Lo que creemos desde Avellaneda es que la línea política general la debe marcar el Gobierno nacional. No creemos que haya estrategias políticas municipales ni provinciales. Creemos que hay un solo proyecto político: el nacional. Desde ese marco, uno puede presentar matices siempre y cuando no sean intereses absolutamente antagónicos.
¿En las medidas que criticó anteriormente ve “estrategias provinciales” paralelas a la conducción nacional?
Probablemente sí, y creo que no las puede haber. La forma en que pretendía resolver el aguinaldo no responde a las formas del Gobierno nacional
¿Cacho Álvarez es sinónimo de los noventa?
Yo prefiero usar una frase de Cristina: “No importa de dónde venimos sino hacia dónde vamos”. Cada uno es dueño de su historia, pero creo que hay que ver las medidas que se toman en el día a día. El gobernador corrigió y creo que ante la crisis no la tendrán que pagar los trabajadores. Quien reivindica ajuste de los trabajadores, sí reivindica los ’90.
¿Lo dice por La Juan Domingo?
El que le quepa el sayo, que se lo ponga. Yo lo digo sobre una cuestión concreta: vos tenías que plantear el aguinaldo y yo creo que el desdoblamiento no era la solución y marcaba una señal negativa. Independientemente del dinero que recibió, el gobernador empezó a esbozar que hay otra forma de financiación. Sobre eso podemos discutir, pero no sobre el ajuste a los trabajadores. El desdoblamiento no se puede plantear desde el peronismo y, si uno lo reivindica, sí tiene que ver con los ’90.
