La recaudación provincial cayó un 20% debido a la recesión y los recursos discrecionales que llegaban del Gobierno se cortaron.
Dado el abrupto ajuste que está ejecutando el Gobierno Nacional desde que Javier Milei asumió la presidencia, lo salarios se licuan y la perdida del poder adquisitivo en estos últimos 3 meses no tiene antecedentes en la historia argentina.
Los trabajadores estatales de la la provincia de Buenos Aires, golpeada por la quita en la coparticipación y el freno de transferías por parte de Nación, no serán la excepción de esta dura realidad:
El ministro de Economía bonaerense, Pablo López, se reunió con los gremios estatales y les dijo que el pago de salarios no está en peligro pero les advirtió que la provincia no podrá seguir acompañando aumentos a la par del ritmo inflacionario como lo hizo hasta ahora.
Sucede que la recaudación provincial cayó un 20% debido a la recesión y los recursos discrecionales que llegaban del Gobierno se cortaron. Además, las posibilidades de contraer deuda son prácticamente nulas toda vez que requieren de una autorización de Luis Caputo.
Como desde la ciudad de las diagonales el panorama que visualizan es cada vez peor, dejaron trascender que incluso podría estar en riesgo el pago de los aguinaldos de julio.
Los gremios le pidieron al ministro que utilice todas las herramientas que tenga a disposición para encontrar soluciones de fondo ante la quita de los recursos nacionales.
Además, plantearon que Kicillof vaya a fondo y judicialice el conflicto para recuperar los fondos eliminados por Milei. Incluso sugirieron la creación de impuestos a los sectores mayor poder adquisitivo como el campo.
