El viernes se prendieron fuego dos pallets en el área de depósito, causando nuevamente temor en la población. Aunque fue de menores proporciones, la gente lo asoció con los siniestros de 1999 y 2004. Vecinos de la zona anticiparon que harán una denuncia en la OPDS.
Nuevamente reina el sobresalto entre los vecinos de la planta de Johnson & Son, en Pablo Podestá, producto de un nuevo incendio ocurrido el viernes a la madrugada. Es que la mayoría tiene aún presente los siniestros anteriores: la nube tóxica de 1999 y la explosión de 2004.
Esta vez “la pesadilla” como se menciona en el blog de la ONG Terratox y como confirmó a este portal Ángela Eduardo, comenzó el 10 de septiembre cerca de las 3 de la madrugada. Un vecino apellidado Pérez, cuya casa es lindera a la compañía, fue quien detectó una actividad inusual, “comenzaron a escucharse los ruidos típicos del motor que acciona la bomba de incendio de la planta química”.
A la vez que se producían movimientos en el estacionamiento de Johnson, ingresaban algunas autobombas con sus luces apagadas. Como hace seis años, el problema se habría originado en el sector de depósitos. Los vecinos consultados también destacaron que existió una “cantidad alarmante de líquido que emergía de la planta a la vía pública”.
En apariencia, un representante de la firma admitió el suceso y habría indicado que fue a causa del incendio de dos pallets; y una funcionaria municipal de Tres de Febrero hizo comentarios en ese sentido.
Además de la denuncia ante la Policía Ecológica, integrantes de Terratox tienen previsto efectuar una presentación ante el Organismo Provincial para el Desarrollo Sostenible (OPDS). Cabe recordar que la empresa había anunciado el traslado parcial de la planta, proceso que se desconoce en qué instancia se encuentra.

