El economista habló con Otra Oportunidad sobre la crisis económica y brindó un panorama en medio de la trepada del dólar blue. «El mercado no recibió bien a las medidas de Batakis porque hay falta de credibilidad en el gobierno».
El economista y consultor, Orlando Ferreres, dialogó en exclusiva con Otra Oportunidad por radio UrbanaBA sobre la actualidad económica de nuestro país. En ese sentido, brindó un panorama en medio del alza del dólar libre, detalló cuáles serían algunas medidas para frenar le brecha cambiaria y, por otro lado, opinó sobre la designación de Silvina Batakis como ministra de Economía. No obstante, alertó que «la inflación en 2022 puede llegar a 95 %».
En cuanto a cuán delicada es la crisis económica en Argentina, Ferreres sostuvo: «Hay pocas reservas y hay mucho precio del tipo de cambio. Hay distintos mecanismos para ayudar a que el campo liquide más granos y haya una oferta mayor de divisas, de las cuales se habló de hablar los derechos de exportación temporalmente. A su vez, hay una presión por la suba de tasas de interés por la guerra de Rusia frente a Ucrania, el precio de los commodities están bajando de forma natural. Es una combinación de cosas«.
Por otro lado, habló sobre la posibilidad de implementar medidas para que los turistas cambien los dólares en el mercado oficial y no vayan al blue, el economista expresó: «El dólar turista va a encarecer bastante los viajes al exterior y, según al precio que se establezca, podría ser una medida para frenar la demanda de tickets para viajar. Sería como ir bancando un mercado financiero para el turista, para importaciones y dejar el mercado más bajo, el comercial, para las exportaciones. Disminuir el incentivo de lograr comprar en el mercado paralelo. Mucha gente compraría en el Banco Central y sería más cómodo para el gobierno tener un precio del dólar para el mercado turística aparte. Los problemas de esa división aparecen cuando se deba buscar la unificación y a qué valor. Es un problema de siempre cuando existen dos mercados oficiales».
Por otro lado, en referencia a cuánto atribuye la crisis política en el Frente de Todos con la económica, Ferreres sostuvo: «Influye mucho. No puede haber una brecha de 150 % con el dólar oficial, es demasiado alta. Tendríamos que encontrar pronto un nuevo mecanismo para que la brecha vaya bajando a cifras más normales y aumentar el tipo de cambio oficial sería una de las soluciones. Es decir, acelerar el ritmo diario y tratar de que bajen los paralelos».

Asimismo, el consultor económico habló sobre la inflación que pronostica en julio y alertó sobre el número final que podría haber a fin de año: «La inflación que calculamos, en materia de precios en el Gran Buenos Aires, nos dio 5,9 % en las primeras dos semanas de julio. Entonces, con todo lo que está aumentando con los transportes, va a dar 7 u 8 por ciento en el mes. Calculamos que la inflación del año será de 95 %».
Además, sobre el modo de la renuncia de Martín Guzmán y la posterior designación de Batakis, más la respuesta del mercado, Ferreres expresó: «El modo no sé, pero que se agravó la crisis, seguro. Batakis no afrontó el problema por sus manifestaciones externas como control de precios o algo así, sino que atacó las causas como el déficit fiscal, la emisión monetaria. Me pareció atinado. Pero el mercado no lo recibió así porque falta credibilidad en la persona. Está en un ambiente de inseguridad entre el presidente, la vicepresidenta y Massa. Por más de que no siga nada, la falta de credibilidad, en realidad, no es de ella, sino por el gobierno».
En cuanto al crecimiento del Producto Bruto Interno (PBI) en 2022, el economista manifestó que «tenemos una estimación entre 3,5 y 4 por ciento. Es bastante baja porque es el residuo que da 10,3 % del aumento del año pasado y la diferencia entre diciembre y el promedio es de 3,5 %. Es decir, ahora no va a estar creciendo la actividad económica sino que se va a mantener estable. No crece la actividad económica y sí lo hace la inflación. Sería importante la reducción del déficit fiscal».

Asimismo, Ferreres expresó: «Va a haber una inflación alta en estos meses. julio va a ser una de las más altas y, a lo mejor por arrastre, también agosto. Pero, a partir de ahí, se calmaría, sobre todo cuando termine el invierno y se deje de importar energía. Evidentemente, eso ayuda mucho al equilibrio del sector externo porque se gastan menos dólares en energía. Ahora bien, cuándo va a terminar esto, es muy difícil de saberlo desde el punto de vista teórico. Porque también puede haber una bajada de los precios de los granos y, en consecuencia, pueden faltar dólares por el lado de la oferta».
Por último, el economista habló sobre la actual crisis, comparándola con la de 2001 en el gobierno de la Alianza con Fernando de la Rúa: «El panorama es parecido al 2021. Hay problemas de todo tipo, cambiario, prohibiciones a la importación, al turismo, solo que no se escucha la palabra váyanse todos. Pero la crisis económica es similar a la del 2001. El clima social puede ser peor».
