El tenista serbio ha tenido problemas con el sistema que rige el mundo, puesto que desde su posición anti-vacunas no le han permitido jugar los torneos más importantes del circuito ATP y tan solo jugó 7 torneos en lo que va del año, siendo dos de ellos el Roland Garros y Wimbledon.
Un tema que dio que hablar muchísimo en la previa del Abierto de Australia, donde luego de semejante escándalo finalmente Djokovic no defendió su campeonato por no llevar la vacuna contra el Covid. Pregonar la libertar individual por la colectiva, un hecho que lo marginó del top 1.
Luego del primer Grande del año, no fue hasta un mes después que Nole jugó su primer torneo en el ATP 500 de Dubái. Totalmente fuera de ritmo, quedó eliminado en cuartos de final ante el checo Jiri Veselý, subcampeón.
Nuevamente sin poder jugar por su condición de anti-vacuna, el ex número 1 del mundo debió esperar hasta el 12 de abril para jugar su segundo torneo del año, el Master de Monecarlo, en el que perdió en la primera ronda ante el español Davidovich Fokina, también subcampeón del campeonato francés.
Tras el Master el tenista de 35 rápidamente volvió a las canchas para jugar en su casa ante su público, el ATP 250 de Belgrado, en el que perdería en la final ante Andrey Rublev en tres sets. El nivel del serbio mejoró notoriamente con respecto al inicio de su 2022.
Su cuarta presentación fue en el Master 1000 de Madrid, en el que perdió ante Carlos Alcaraz en tres sets y demostró estar devuelta en su mejor nivel, aunque con un poco más de rodaje perfeccionaría su juego.
A la siguiente semana, en el Master de Roma Novak Djokovic pisó fuerte y en su quinto torneo del año, en la antesala del Roland Garros, despachó a tres top ten consecutivos (Auger-Aliassime, Casper Ruud y Stéfanos Tsitsipás) y levantó su primer título del 2022.
Llegado al Roland Garros, su físico acompañaba su gran nivel de tenis y gente de su entorno aseguraban que el Grand Slam francés iba a caer de su lado. Sin embargo, en los cuartos de final, el número 1 de aquel entonces enfrentó al top 5, Rafael Nadal, amo y señor del polvo de ladrillo. En un duro pero controlado partido, el español se llevó el encuentro en cuatro sets y luego se coronaría campeón por decimocuarta vez.
Un golpe duro para Nole. Sin embargo, sumó experiencia y ya se encontraba en su mejor nivel.
Un mes más tarde, Wimbledon abrazaba a Djokovic mientras que pateaba a los rusos y bielorrusos prohibiéndoles jugar. La ATP decidió sancionar al Grand Slam de césped y quitarle los puntos, es decir, Nole no podía defender su campeonato del 2021 por lo que dejaría de ser el número 1.
Pocos se animaron a repudiar la prohibición de Wimbledon para los atletas rusos y bielorrusos, pero Djokovic, a pesar de su tremenda desventaja, apoyó la sanción de la ATP de cualquier otra cosa. A su manera, siempre dice y hace lo que piensa, eso también lo destaca.
El Wimbledon lo jugó, lo ganó y levantó mas de dos palos y medio de dólares superando a todos sus rivales de menor a mayor. El serbio consiguió su vigesimoprimer Grand Slam y se acercó a Nadal, quien cosecha hasta el momento 22. Este fue su último torneo, ya que el US Open tampoco podría recibirlo por su rechazo a las vacunas.
El top 1 de Carlitos Alcaraz, el top 7 para Nole
¿Qué hubiera pasado si Djokovic defendía todos sus puntos? Es una pregunta que jamás obtendrá una respuesta concisa, pero que tiene una clara corriente. Es posible que si mantenía su nivel, ese puesto para privilegiados quizás lo seguiría teniendo.
Lo que si se sabe, es que el serbio podrá jugar todos los torneos a partir del año que viene y la lucha por los puntos será más que épica.
