Las amenazas en trenes y canales de TV realizadas por Bullrich quedaron en la nada. La ministra no pudo aplicar su mano dura, por lo que se profesionalizó el operativo y las cosas resultaron tranquilas.
Pasadas las 19hs la masiva movilización frente al Congreso de la Nación se desconcentró en calma. Pues, la sociedad que se congregó allí tenía miedo por las amenazas que lanzó Patricia Bullrich en estaciones de trenes, redes sociales y canales de TV. Sin embargo, la represión que prometió la Ministra no sucedió.
Esto se debe a que la policía estuvo organizada por un operativo de prevención profesional, alejado de la mano dura que proponía la ex Montonera. Así, en lugar de reprimir, la policía valló ciertas calles y no persiguió gente a mansalva, como sucedió la semana pasada.
Esto se debe, en parte, a recomendaciones de profesionales dentro del Ministerio de Seguridad, quienes observaron que en esta oportunidad iba a haber profesionales de la justicia garantizando que no se violen derechos en la protesta. Así, le sacaron a Bullrich el control y se lo dieron a una persona especializada de verdad.
Con un panorama triste dentro del recinto, con la aprobación de un nuevo acuerdo con el FMI, fuera la gente pudo manifestarse libremente, a pesar de las intenciones de Bullrich y del propio Javier Milei.
LOS INFILTRADOS.
Los únicos episodios que no pasaron desapercibidos fueron los infiltrados dentro de la macha. Como siempre, se pusieron piedras y cuestiones clásicas para incitar a que la gente se violente. Sin embargo, esto no paso.
Pues, hubo una bajada de línea para identificar a estos infiltrados y exponerlos. Así sucedió con un influencer de LLA disfrazado de policía, que fue mostrado en cámaras de TV y nombrado en público.
