Netanyahu está hoy martes reunido con su gabinete de guerra y desesperado por sumar apoyo mundial para estar seguros de que una respuesta militar les salga bien. En frente, Irán ya declaró que en caso de que Israel ataque, ellos volverán a responder con mayor fuerza.
Hace unos días, en una acción sin precedentes, Irán lanzó un ataque con 200 drones y misiles desde su territorio contra Israel, en represalia por las acciones contra su consulado en Damasco.
En este contexto, el Gabinete de Guerra de Israel, encabezado por el primer ministro Benjamin Netanyahu, está reunido este martes para seguir debatiendo la respuesta de ese país al ataque iraní.
El ejército israelí ha afirmado que responderá con toda seguridad a la agresión, pero que lo hará en el “momento adecuado”. Israel busca una forma de actuar que pueda contar con el apoyo de su principal aliado, Estados Unidos, y no contribuya a escalar aún más la tensión en la región. El organismo ya se reunió el domingo y el lunes.
Desesperado por apoyo internacional, el ministro israelí de Exteriores, Israel Katz, ha anunciado este martes que ha enviado cartas a 32 países para que impongan sanciones a Irán por su programa armamentístico y para que declaren organización terrorista a la Guardia Revolucionaria iraní.
Asegura que es la forma de “contener y debilitar a Irán antes de que sea demasiado tarde”, sin descartar la respuesta militar que Israel está sopesando.
Frente a esto, el presidente de Irán, Ebrahim Raisi, ha advertido este martes de que cualquier agresión a su país obtendrá una respuesta “dura, amplia y dolorosa”.
Además, el viceministro de Exteriores ha afirmado que esa respuesta sería inmediata, “en segundos”, no tras varios días. Un diputado ha blandido incluso la amenaza de “armas no usadas hasta ahora”.

LA ONU DENUNCIÓ QUE ISRAEL VIOLA EL DERECHO DE AYUDA HUMANITARIA.
Mientras el conflicto escala, Israel sigue imponiendo límites “ilegales” al suministro de ayuda humanitaria en Gaza, según la oficina de Derechos Humanos de la ONU, pese a que en las últimas semanas, sobre todo desde el ataque “erróneo” del 1 de abril que causó la muerte de siete cooperantes de la ONG World Central Kitchen, se ha visto un incremento de la entrada de ayuda.
“Israel sigue imponiendo restricciones ilegales a la entrada y distribución de asistencia humanitaria, y llevando acabo una destrucción generalizada de la infraestructura civil”, ha denunciado este martes Ravina Shamdasani, portavoz de la Oficina de la ONU para los Derechos Humanos, en una conferencia de prensa en Ginebra (Suiza), donde tiene su sede el organismo, reiterando la demanda de un acceso sin restricciones a la ayuda.
Con información de Ámbito.
