El primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, arribó este lunes a Washington para reunirse con el presidente estadounidense Donald Trump, en un viaje marcado por la controversia. La visita ocurre tras el pedido del alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani, de hacer efectiva la orden de arresto emitida en su contra por la Corte Penal Internacional (CPI) en noviembre de 2024, por crímenes de guerra y de lesa humanidad.
Durante su trayecto hacia Estados Unidos, la aeronave que lo trasladó sobrevoló el espacio aéreo de Grecia, Italia, Francia y Canadá, todos países signatarios del Estatuto de Roma, tratado fundacional de la CPI. En viajes anteriores, Netanyahu había evitado pasar por naciones como España e Irlanda, que reconocen la jurisdicción del tribunal.
«Primero que nada, voy a Nueva York… Voy a decir la verdad frente a este funcionario electo que escupe odio«, disparó Netanyahu durante una entrevista con la cadena de televisión Fox News al referirse a las duras críticas de Mamdani.
La reunión en la Casa Blanca será el primer encuentro presencial entre ambos líderes desde el inicio de la guerra entre Estados Unidos e Irán. Netanyahu adelantó que el tema central será Irán, mientras que Trump busca avanzar en su plan para Gaza, que contempla el desarme de Hamás y una retirada progresiva de las fuerzas israelíes, aunque todavía no existe consenso sobre ese esquema.
La visita se produce en un clima de tensión política. Mamdani calificó a Netanyahu como “criminal de guerra” y pidió su captura si llegaba a Nueva York para la próxima cumbre de la ONU. Trump respondió con firmeza: “Netanyahu no será arrestado en Estados Unidos”, descartando cualquier posibilidad de detención en territorio norteamericano.