Uno de los integrantes e impulsores del espacio político dialogó con LaNoticiaWeb TV y aseveró que «hay que poner en valor lo que se hizo» el Estado argentino.
«AGENDA ARGENTINA es una iniciativa conjunta de una nueva generación de colectivos de pensamiento crítico de los ámbitos académico, profesional, político y cultural». Nahuel Sosa, uno de los integrantes e impulsores del espacio, dialogó con LaNoticiaWeb Tv y explicó que «es un colectivo el cual lo conforman muchos espacios entre ellos el Grupo Callao, Fragata, Atahualpa y que reúne distintos intelectuales, cuadros técnicos, profesionales y referentes del ámbito de la ciencia y la academia».
Días pasados reflexionamos junto a Cesar Morielli en nuestra querida Radio Urbana BA, si no es el momento también para aprovechar que esta pandemia que está sucediendo para pensar un poco la Argentina del futuro, esto nos motivaba a raíz de lo que ha pasado con el acuerdo con los bonistas y decíamos: bueno como saldremos después de esta pandemia, qué es lo bueno y qué es lo malo más allá de la situación de la gran crisis económica que estamos viviendo a nivel mundial en el país. Para hablar de este y otros temas vamos a reflexionar junto a Nahuel Sosa que está ahora con nosotros.
Uno de los integrantes de la Agenda Argentina, Nahuel Sosa se reunió con funcionarios del gobierno para reflexionar, la militancia del frente de todos el sábado pasado, contanos un poquito por favor.
Agenda Argentina es un colectivo de pensamiento crítico, el cual lo conforman muchos espacios entre ellos el Grupo Callao, Fragata, Atahualpa y que reúne distintos intelectuales, cuadros técnicos, profesionales y referentes del ámbito de la ciencia y la academia. El sábado pasado hicimos un foro que se llamó “hablemos de transformaciones” que contó con la presencia de Santiago Cafiero, Sabina Fredecic y también de todas las corrientes. Estuvo el Cuervo Larroque, Magario, Carrera, Martín Guzman, Kulfas, y un conjunto de personalidades. La idea del foro como lo decía su nombre, era poder situarnos en la urgencia que estamos viviendo por el covid, pero también poder pensar en el futuro. Con esta idea de que el futuro no es la incertidumbre, no es lo inesperado, como muchas veces nos plantean desde el liberalismo, que cree que el futuro es una suerte de algo que no se puede construir, y por lo tanto eso implica que hay ganadores y perdedores, que están los que se adaptan contra los que no se adaptan, nosotros por lo contrario, creemos que el futuro es una construcción colectiva, que tenemos derecho al futuro, y que por lo tanto, desde el Frente de Todos, que hoy es el espacio que lidera este Gobierno, la idea era poder convocar a la sociedad a decir “bueno, cómo resolvemos la urgencia, pero también cómo pensamos para que la salida de esta crisis, de esta pandemia sea con más estado, más derecho y más igualdad y no por el contrario, sea como quiere una élite con más discursos de odio, con más concentración de la riqueza.
Una de las cosas que a mi me parece importante más allá del diagnóstico que estás planteando de lo que en general pasa con el liberalismo y el neoliberalismo es una usina de ideas de cesárea de la creatividad porque también desde algunas cuestiones en la política a veces tengo la sensación con la experiencia de ver y leer política hace tantas décadas, que están faltando ideas nuevas más allá que los objetivos y me quedan claro que van a ser así en este gobierno, tienen que ver con cómo asistir a la gente que menos tiene, qué pasa con los sectores laborales, qué pasa en relación a la cuestión de la salud pública, en esta idea que evidentemente el estado tiene que ser importante a la hora de ser protagonista en la situación de la pandemia, también es bueno escuchar a gente joven como vos que pueda aportar una mirada distinta porque yo considero que la democracia que ha sido muy importante del 83 para acá, en algún punto ha fallado lamentablemente
Bueno, comparto tu reflexión, uno ve con mucha preocupación que a nivel mundial y sobretodo en nuestra región América Latina crecen las derechas y crecen derechas que por lo general son xenofóbicas, uno podría dividirlas en dos, una derecha si se quiere que plantea más un estilo de volver a las estructuras primarias y que tiene una fuerte connotación anti inmigrante y una derecha que más bien pregona mucho lo que tiene que ver con esta idea del odio con el que está más abajo y también de alguna manera lo que podía expresar Macri que era más bien una derecha neoliberalismo cool, new age, más ligada a la meritocracia, a la idea del emprendedor, y es bueno pensar que la meritocracia es una estafa sin un estado que garantice las condiciones de igualdad. Frente a esto me parece que lo que el covid hizo fue que se puso en el centro de la escena el rol del estado, en minutos se viralizó el hashtag de #CuideAlEstadoNoAlMercado, es decir, la capacidad del neoliberalismo de generar sentido común empezó a entrar en crisis. Desde Angela Merkel pasando por el Papa Francisco, pasando por Tomás Piquetin, numerosos líderes empezaron a cuestionar al neoliberalismo como modelo hegemónico.
Por una situación de un discurso por la positiva, primero te consulto por esto: En la idea clara que quedó de fortalecer el estado, un estado pobre como es el estado heredado en este gobierno, ¿cómo hacemos para darle más recursos en función de la economía? una situación era buena, poder acordar con el FMI y los acreedores externos, pero seguramente para que el estado pueda proveer que no siempre salga el dinero del mismo lugar, hay que encontrar más recursos, ¿no?
Es buena la pregunta, yo creo que primero hay que poner en valor lo que se hizo, un estado que armó el IFE, que armó el ATP, que puso doble indemnización, suspensión de despidos, es decir, un estado que estuvo por lo que menos tenían, segundo, como bien decis vos, hay una crisis global, está claro que esto perjudica a todas las economías, no la cuarentena, sino la pandemia, y entendemos que la salida frente a eso es con más igualdad y más derecho, para eso empiezan a aparecer más con fuerza la idea del impuesto a la fortuna, la reforma tributaria, el rol de los trabajadores de la economía popular, la informalidad, el IFE se pensaba para tres millones y terminó quedando para nueve millones. Estamos frente a un debate inédito porque no pasó una catástrofe así pero creemos y estamos convencidos de que si bien van a venir épocas duras, por suerte tenemos un gobierno que cree justamente en un estado sensible y en un estado que interviene, eso es una tranquilidad. Pero más allá del gobierno, es importante involucrar a la sociedad en estos debates, en cómo construimos las nuevas políticas públicas.
Hay algo en relación a los medios de comunicación que atraviesa lo que vos pensabas en el análisis del discurso del odio, hablo con mucha gente y en general también lo están recomendando en esta época de pandemia los especialistas de salud mental, que nos dice “no hay un medio de comunicación que mirar, porque la verdad que me intoxico inmediatamente que prendo la tele o veo algún noticiero o algún programa de radio porque está todo demasiado agrietado con buenos y malos de un lado y del otro, y no sé qué mirar parque para mi de la sanación por decir una palabra en la relación a lo que nos está pasando hace unos años en el país tendrá que ver con encontrar una síntesis, poder encaminar algunas cuestiones para ser más amigable el estar y compartir de la vida política. Los vecinos al momento de votar, los ciudadanos no les queda otra, votan en relación generalmente al bolsillo, y otras cuestiones, pero digo, habrá que ver cómo avanzamos hacia una situación que sea diferente a la que estamos viviendo, a lo mejor la pandemia nos tendría que servir por eso, no?
Si, totalmente. Lo que divide hoy a la Argentina es la desigualdad más que la grieta. La desigualdad en todos los sentidos, la tributaria, la de género, la territorial. Por lo tanto eso permite construir determinados diálogos. Yo creo que hay que reconocer un sector de la oposición, a ver, la foto de Kicillof, Larreta y Alberto es una foto muy potente desde lo político, se demuestra que cuando hay voluntad se puede construir, entonces creo que hay un sector de la oposición, de Lavagna, desde el FIT, incluso dentro de Cambiemos hay una crisis porque hay un sector que cree que frente a esta adversidad hay que construir mayores niveles de acuerdo que es lo lógico, lo que corresponde, sobretodo para quienes gobiernan, y paradójicamente hay un sector que por lo contrario, está apostando a polarizar. Y me parece que apuesta a polarizar básicamente porque no solo es un fracaso económico de 4 años que se ve en evidencia, sino también porque es algo que es importante que se volvió a poner en el centro de la escena de que nadie se salva solo, de que esa idea que te propone el mercado de que vos solo con tu esfuerzo puedes llegar no es cierto. Acá hay que recuperar la idea de comunidad organizada, hay que recuperar la idea de que estamos entre pares. Hay que recuperar la idea de que no hay ciudadanos de primera y ciudadanos de segunda. Parte de los discursos de odio es estigmatizar a muchos compañeros y compañeros con la idea de que son choriplaneros, de que son vagos y justamente son compañeros que trabajan muchísimo y que fueron los cuatro años del macrismo lo que lo llevaron a estar en un situación de precariedad e informalidad. Entonces me parece que estamos atravesando esa época. Esto es un proceso político que hay que cuidar mucho.
