La diputada nacional de La Libertad Avanza habló sobre la actualidad política y dijo que los gobernadores «sienten la presión social» de los cambios que «la gente quiere». Además, analizó el panormana social, político y la ley ómnibus.
La diputada nacional de La Libertad Avanza (LLA), Nadia Márquez, dialogó en exclusiva con Otra Oportunidad por UrbanaBA sobre la realidad política, económica y social del país. En ese marco, la legisladora expresó que la expectativa del Gobierno «es que los gobernadores se sumen a la ola de cambio», a pocas horas de que funcionarios del Gabinete se reúnan este viernes en la Casa Rosada con vísperas al Pacto de Mayo convocado por el presidente.
«El clima social es muy bueno y de apoyo, aunque las circunstancias son difíciles. A veces la situación hogareña o microeconómica puede ser difícil, como lo es ahora, pero hay un clima social de esperanza. Es la diferencia con este momento. Estamos viendo la luz a final del túnel», empezó la entrevista la neuquina -fue concejal de la ciudad capital-, quien encabezó la lista de LLA en las últimas elecciones.
Y agregó: «Está costando, pero el esfuerzo que hacemos va a valer la pena porque es para poner a la Argentina en orden y para poder crecer. Los resultados pueden lograr un cambio, a diferencia de otras épocas donde la gente lo padecía, le daban dos pesos más, pero al mes siguiente no servían».
Por otro lado, Márquez, que se caracteriza por un arraigo muy importante sobre la fe evangélica, respondió a si el plan que tiene el Gobierno funcionará: «Si nosotros seguimos la línea de proyección no solo va a funcionar, sino que está funcionando. El dólar está estable, ha bajado, los números macroeconómicos dan bien. Necesitamos un tiempito para hacer que eso positivo que está pasando en lo macroeconómico, baje a la economía hogareña».

Asimismo, la diputada nacional respondió sobre el tratamiento que volvería a tener la ley ómnibus, un tema que será tratado entre los gobernadores y el ministro del Interior, Guillermo Francos, y el jefe de Gabinete, Nicolás Posse: «Se viene de una forma de hacer política antigua, la que venía predominando, que es como más rara. Tiene otras prácticas. Creo que los diputados van a pensar en cómo votar. Otra cosa es decir que querés que se termine la vieja política y cuando llegás a votar los fondos fiduciarios y darle las facultades al presidente de modificarlos, transformarlos, eliminarlos, agrandarlos o achicarlos, dicen: ‘No, esto no quiero’. Entonces, de palabra es una cosa y en los hechos son otras. Los diputados también están dimensionando lo que la sociedad argentina está demandando de los dirigentes y políticos».
Márquez analizó la frase de los gobernadores de la Patagonia que se reunieron en Trelew, provincia de Chubut, en el que en un comunicado expresaros estar viviendo «una estafa mediática»: «En realidad, lo que viven los gobernadores sienten la presión social, no la presión mediática. El Gobierno nacional no siquiera pone pauta en los medios de comunicación, con lo cual es medio difícil que sufran una presión mediática. Lo que están sufriendo es la presión social de los cambios que la gente quiere. Es una Argentina diferente».
«Me parece bien que los gobernadores se reúnan -continuó-, están en toda su libertad, pero es momento de hacer cambios y creo que los gobernadores también van a tener que estar a la altura de eso. Es la misma sociedad que comparte y apoya las ideas que Javier Miel está instaurando en la Argentina. Nuestra expectativa es que los gobernadores se sumen a la ola de cambio. Una cosa es decirlo y otra hacerlo».

Por último, la legisladora habló sobre el aumento del 30 % que tendrán los diputados y senadores de la Nación que, según versiones periodísticas, habría despertado el enojo de Javier Milei: «No lo expresó en tono de enojo, sino al contrario: un acuerdo con el presidente de la Cámara (NdR: de Diputados, Martín Menem), para retrotraer eso. Históricamente, los sueldos de los empleados quedan sujetos a los de diputados y senadores. Ahora, quedó encadenado a lo de los legisladores. No nos hace la diferencia ponerlo o sacarlo».
En cuanto a por qué el aumento no fue frenado por las autoridades del recinto, Márquez expresó: «Tendría que llamarlo al presidente y preguntarle. Pero me parece bien que sea retrotraiga. Quise implementar lo mismo en Neuquén y fracasé. No somos un espacio perfecto, no esperen que no nos equivoquemos. Creo que la grandeza de una persona no está en no equivocarse, sino en equivocarse y corregir». Y finalizó: «Si esto fue una equivocación, un malentendido o un reclamo social, se corrige. Es indistinto».
