Hubo masivas marchas contra las FARC en Colombia y decenas de otros países; Ingrid Betancourt encabezó el acto en París
Vestidos de blanco y con banderas tricolor, cientos de miles de colombianos salieron ayer a las calles de las principales ciudades del país para exigir la inmediata liberación de todos los rehenes de la guerrilla de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), en una masiva movilización que también se extendió a varias otras ciudades del mundo.
Desde Francia, la ex rehén Ingrid Betancourt encabezó el reclamo y envió un fuerte mensaje a la cúpula guerrillera: "Es hora de cambiar esos fusiles por rosas".
Con la consigna "¡Libérenlos Ya!" como denominador común, las marchas se multiplicaron en 1100 municipios colombianos y en 90 ciudades del mundo, desde Washington hasta Pekín, pasando por las principales capitales de Europa y América latina, entre ellas Buenos Aires.
Fue la tercera marcha este año para exigir la libertad de los rehenes y superó, por lejos, las anteriores. La magnitud de la movilización, una de las mayores en la historia, dejó en evidencia el aislamiento de las FARC, debilitadas tras las muertes de su líder, Manuel Marulanda, y del "número dos" del grupo, Raúl Reyes, y tras la cinematográfica operación del ejército colombiano en la que fue rescatada Betancourt, que hasta entonces era la principal carta de negociación de la guerrilla.
La gran protagonista de la jornada fue la propia Betancourt, que encabezó el acto en la plaza del Trocadero, en París.
Visiblemente emocionada y acompañada por los cantantes Juanes y Miguel Bosé, la ex rehén exhortó al jefe de las FARC a terminar con los secuestros y elogió al presidente colombiano, Alvaro Uribe.
"Alfonso Cano, donde quiera que se encuentre, en cualquier lugar de la selva... vea a esta Colombia, mire la mano tendida del presidente Uribe", señaló. "Entienda que ya no es hora de derramar más sangre, de que es hora de cambiar esos fusiles por rosas", agregó.
EN PARÍS
Con pantallas gigantescas, el acto en París, en el que también participó el alcalde de la capital francesa, Bertrand Delanoë, se realizó en simultáneo con el de Bogotá, escenario de la movilización más concurrida de la jornada, que coincidió con el aniversario de la independencia de Colombia.
En la capital colombiana, por lo menos un millón de personas, vestidas con remeras blancas, salieron a las calles para exigir la liberación de los rehenes, según el comandante de la policía, Rodolfo Palomino.
Las consignas "No más FARC" se mezclaban con las de "Adelante, presidente", en apoyo a Uribe, y con las que se exigía un acuerdo humanitario.
Las imágenes se repitieron en las 32 capitales provinciales y en más de 1000 municipios de toda Colombia, donde las autoridades organizaron numerosos conciertos y actividades.
El despliegue en Bogotá y las grandes ciudades colombianas contrastó con el simbolismo de la jornada en la pequeña ciudad amazónica de Leticia, adonde viajó Uribe para conmemorar la fecha patria con un desfile militar.
Invitados por Uribe, también se desplazaron a esa pequeña población para reclamar por los rehenes el presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva; su par peruano, Alan García, y la cantante Shakira, que ofreció un concierto junto con Carlos Vives.
"Deberíamos entrar en la hora de la paz definitiva. ¿Por qué no se hace la paz definitiva? El gobierno tiene toda la voluntad", dijo más tarde Uribe desde Bogotá, al inaugurar un nuevo período de sesiones en el Congreso. "Es la hora de las víctimas", agregó.
En total, unas 3500 personas están secuestradas en Colombia, según la Fundación Nueva Esperanza. Por lo menos, 700 de estos rehenes están en manos de las FARC, que consideran a 25 de ellas canjeables.
En ese grupo de canjeables estaban Betancourt y los otros 14 rehenes rescatados el 2 de julio por el ejército colombiano en la llamada operación Jaque.
La movilización surgió por iniciativa de uno de los rehenes liberado en ese operativo, el sargento José Luis Buitrago. La iniciativa fue de inmediato acogida por otros ex rehenes y por diversos movimientos sociales y ONG.
Fuera de Colombia, las manifestaciones tuvieron lugar, con concurrencias que en varios casos superaron el millar de personas, en 30 ciudades de América latina, 22 de Europa, seis de Asia, 2 de Oceanía, 27 de Estados Unidos y 4 de Canadá, según la ONG Colombia Soy Yo
