A casi 5 años de la primera marcha #NiUnaMenos los femicidios no bajaron, subieron. Una mujer fue asesinada cada 12 horas en los primeros días de marzo. El domingo, durante los reclamos internacionales por el 8M, en Paraná encontraron el cuerpo de Fátima Acevedo, una joven de 25 años que había denunciado varias veces a su ex pareja y padre de su hijo. Grandes réplicas de movilizaciones en todas las provincias del país.
Una multitud de mujeres se reunió en el Congreso como cierre, en Argentina, del Paro Internacional de Mujeres.
Mujeres solas y en grupo, maquilladas con glitter (brillantina) y con carteles y banderas se dirigieron hacia la zona comprendida entre Plaza de Mayo y el Congreso para participar de la marcha que tendrá como principales reclamos «basta de femicidios» y el aborto legal.

Custodiadas por mujeres policías de la Ciudad de Buenos Aires, volvieron a alzar la voz. “Vivas”, fue la primera parte de la consigna, y no fue casual. A casi 5 años de la primera marcha #NiUnaMenos (se cumplirán este junio) los femicidios no disminuyeron. Al contrario: de aquel “una mujer es asesinada por día en manos de la violencia machista” se pasó a las cifras actuales: una mujer fue asesinada cada 12 horas en los primeros días de marzo. Ayer mismo, mientras en el mundo hacían eco los reclamos por el #8M, en Paraná encontraron el cuerpo de Fátima Acevedo, una joven de 25 años que había denunciado varias veces a su ex pareja y padre de su hijo.
“Se cuidan, se cuidan los machistas: América latina va a ser toda feminista”, cantaron a su paso mujeres cis y trans, travestis, lesbianas, bisexuales, no binaries, gordes, intersex, y muchas otras identidades. “Alerta, alerta, alerta que camina, la lucha feminista por América latina”, repitieron a coro. La referencia a la viralización de las luchas de los feminismos argentinos al resto de la región no fue casual.
