La movilización del miércoles 11 buscará rechazar el veto presidencial a la reforma previsional. Mientras la CGT se divide entre apoyos y «libertad de acción», el camionero responde a las críticas de Cristina Kirchner y reafirma su postura en defensa de los jubilados.
El próximo miércoles 11 de septiembre, una amplia movilización convocada por Pablo Moyano y diversos movimientos sociales se dirigirá hacia la Plaza de los Dos Congresos para protestar contra el veto presidencial a la reforma previsional. La manifestación está programada para comenzar a las 14 horas con el objetivo presionar a los diputados que decidirán sobre el veto impuesto por Javier Milei.
Pablo Moyano, líder de Camioneros, confirmo su participación en la marcha, destacando que la movilización contará con el apoyo del Frente Sindical, las dos CTA, y los movimientos sociales. En diálogo con Radio 10, Moyano aseguró que la CGT también se sumará a la convocatoria, aunque reconoció que el sector dialoguista de la central obrera ha mantenido una postura de “libertad de acción” y no se ha comprometido de manera uniforme a la movilización.
Moyano criticó a los sectores dialoguistas de la CGT entre ellos, Héctor Daer (Sanidad), Gerardo Martínez (UOCRA) Andrés Rodríguez (UPCN) y José Luis Lingeri (Obras Sanitarias), quienes negocian con el Gobierno la reglamentación de la reforma laboral que están en negociaciones con el Gobierno sobre la reforma laboral.
El dirigente sindical expresó: “Los que importan son los que estamos aquí, los que no van, es problema de ellos”. En respuesta a la carta de Cristina Kirchner, que incluía críticas hacia el sindicalismo y el peronismo, Moyano demandó que la expresidenta diera nombres específicos y evitara generalizaciones sobre la CGT.
“La leí muy por encima [a la carta]. Esa crítica se tiene que dar en un debate interno y no hacerla público. Volvemos a las peleas anteriores que llevaron a este cachivache [por Milei] a presidente”, analizó Moyano en diálogo con Radio 10. En ese sentido, aseveró: “Cuando habla de la CGT, que dé nombres o yo no me voy a hacer cargo. Los que aprobaron la Ley Bases fueron los diputados del peronismo de Tucumán, Catamarca y Salta. La crítica a la CGT no la entiendo”. Se refirió así a varios legisladores peronistas que votaron con el oficialismo y la oposición dialoguista.
Consultado por si efectivamente la CGT convoca respondió: “Por supuesto que sí ayer sacó un documento donde apoya la movilización. Nadie puede mirar para otro lado o callarse la boca en una situación tan importante como defender los salarios de los jubilados. Lo digo yo, quedate tranquilo que se va a movilizar. Los que imporan son los que estamos, los que no van bueno, problema de ellos”.
El comunicado de la CGT, que se difundió recientemente, expresó un firme apoyo a la movilización, destacando la importancia de defender los derechos de los jubilados en el contexto de una política económica que ha incrementado la pobreza y la desocupación. La CGT condenó la represión sufrida por los jubilados en movilizaciones anteriores y exigió respeto y reconocimiento para quienes contribuyeron al desarrollo del país.
En el marco de la protesta, los trabajadores públicos de ATE realizarán un paro de 24 horas. Rodolfo Aguiar, titular de ATE, advirtió que los diputados que respalden el veto estarán condenando a los jubilados a una situación de precariedad. “Rechazamos cualquier posibilidad de aplicar el protocolo anticonstitucional de Patricia Bullrich”, afirmó.
El Frente Sindical, la Corriente Federal, las dos CTA, y otros sectores sindicales y sociales han confirmado su participación en la protesta. La diputada de Unión por la Patria y dirigente gremial Vanesa Siley destacó la importancia de la unidad en la movilización, recordando que todos los sindicatos tienen jubilados y que es crucial apoyarlos en la calle.
Eduardo Belliboni, dirigente del Polo Obrero, también confirmó la participación de la izquierda en la movilización, instando a la CGT a convocar un paro nacional para maximizar el impacto de la protesta. La marcha, que inicialmente estaba programada para el jueves, fue adelantada para coincidir con la sesión del Congreso en la que se debatirá el veto.
La jornada del miércoles promete ser un contundente mensaje al Gobierno y a los legisladores sobre la urgencia de garantizar una mejora en los haberes de los jubilados y la necesidad de una política económica más justa.
