El camionero y titular de la CGT muestra sus intenciones políticas. Le ofrece a Kirchner la lealtad del Movimiento Obrero, pero a cambio imagina ocupar cargos legislativos ya en el 2009.
Se sabe: el 2009 será un año político intenso. Con la confirmación de la fuga de legisladores en el ámbito nacional y provincial, Kirchner exprime la imaginación para conservar el Poder luego de las elecciones de octubre. Desde la sede de la CGT, Hugo Moyano interpretó el escenario y le tiró un centro al titular del PJ: “Nosotros vamos a pedir muy firmemente la participación de los hombres de extracción gremial en todas las listas de concejales, diputados provinciales, diputados nacionales y senadores”.
El camionero sostiene que hay hombres capaces y que son mucho más valiosos que algunos dirigentes que ostentan grandes títulos universitarios. En realidad, Moyano sabe que puede ofrecerle a Kirchner algo que escasea por estos días: lealtad. Y el menú viene con el combo de la gran masa trabajadora acompañando la estructura del peronismo.
Para ello imagina como esencial al MRP (Movimiento de Reconstrucción Peronista) como el brazo político del gran conglomerado gremial que lidera. Prueba de eso fue el acto que este fin de semana hicieron en conjunto en el estadio de Chicago junto al Secretario General de los trabajadores municipales de la ciudad, Amadeo Genta.
El pasado jueves, Hugo Moyano brindó una entrevista al diario Página/12 donde no esquivó ningún tema. Siguiendo la línea política, se mostró optimista respecto a las elecciones, en contrario a lo que indican los sondeos que publican los medios. Como argumento esgrime que en Argentina se aumentó la jubilación, los sueldos docentes y se brindaron créditos para el consumo. Según su visión, esto no se dio en ningún lugar del mundo durante los últimos meses. Cree que la crisis no se profundizó en el país debido al buen accionar del gobierno.
El titular de la CGT parece saber de ese proverbio chino que dice que “cada crisis presenta una oportunidad”. En este caso, la posibilidad de incrementar la presencia de la población trabajadora dentro del mundillo político. Ya desde el año pasado pedía que el 33 % de los candidatos provengan del mundo gremial.
En este sentido, cada vez que tiene la posibilidad, Moyano suelta la verba y habla como candidato del oficialismo y defensor de la gestión. Dijo que los hombres del campo no “pueden vivir presionando constantemente”. No sin razón, declaró que el gobierno le dio facilidades al campo que no le brindó a ningún otro sector. “A todos los sectores nos falta algo. No pueden pensar que en esta crisis ellos van a estar bien y el resto seguir como está”.
BARRIONUEVO EN LA MIRA
De todas formas, Moyano no descuida las internas en el gremialismo. Con una CTA ascendente y la ya conocida jugada de Barrionuevo con la CGT Azul y Blanca, el camionero tiene cosas para decir. Su principal argumento es que el Movimiento Obrero no puede estar fragmentado porque sino se debilita. Admite que el cambio radica en un “modelo económico que esté dirigido a la distribución equitativa de la riqueza”.
Para Moyano es importante buscar la conformación de un Consejo Económico y Social con la participación de todos los sectores, incluidas la CTA y los sectores agropecuarios.
El camionero hizo referencias a José Luís Barrionuevo. Lo tildó de menemista y de haber apoyado leyes flexibilizadoras y privatizadoras.
Lo que se desgrana en estos días, es que Moyano parece seguir escalando peldaños en el universo K. Más allá de la suerte del oficialismo en octubre, el camionero está determinado a politizar aún más el Movimiento Obrero.
Por César Morielli
