El concejal quiere que la tradicional Plaza sea llamada con el nombre del ex presidente. Entre sus argumentos recuerda la nefasta política del ex militar que encabezó la “campaña del desierto”. El oficialista y presidente del Concejo Deliberante Juan Callegher ya había tenido un fallido intento para denominarla como “Plaza de los Pueblos Originarios”.
El concejal Fernando Moreira, integrante del Bloque “Frente Para la Victoria – Convocatoria Kircnerista“, presentó un proyecto de Ordenanza para cambiar el nombre de la Plaza Roca, ubicada entre las calles (75) Artigas, (77) Belgrano y (122) Roca. El edil quiere que se le adjudique el nombre “Presidente Néstor Kirchner”.
El titular del Concejo Deliberan Juan Callegher, había batallado el año pasado para poner el nombre de “Plaza de los Pueblos Originarios”, en contraposición a lo que representa la figura de Roca. Sin embargo, la iniciativa no prosperó.
En la zona -barrio de marcada tendencia tradicionalista que ve con simpatía a la gestión de Ivoskus– muchos vecinos se expresaron en contra del proyecto de Callegher. Lo mismo sucedió en el Concejo Deliberante. Por lo que habrá que esperar para saber qué pasa con el proyecto de Moreira. En su momento, al titular del cuerpo se le reclamó que se debería consultar a los habitantes del lugar su opinión respecto al cambio de nombre. Restará esperar si esta vez sucede lo mismo.
Entre sus argumentos para quitar el nombre de Roca, Moreira recuerda la trayectoria de Roca como militar y su pasado al servicio de la represión y desaparición de los pueblos originarios. También menciona su plan al frente de la “campaña del desierto”.
Además cita que “su gobierno, bajo el lema de Paz y Administración adhirió al liberalismo económico que se expresó en el modelo agroexportador que fue el origen de la desigualdad social de nuestro país, el uso del fraude electoral, el ejercicio de la intimidación con violencia y el ataque a las concentraciones obreras y la expulsión del país de los activistas gremiales. Que es esta ideología reaccionaria la que junto a la metáfora organicista, constituyeron las bases del denominado Proceso de Reorganización Nacional instalado en nuestro país la oscura noche del 24 de marzo de 1976”.
Ya apuntando a la figura del ex presidente recientemente fallecido, Moreira señala “que fue Néstor Kirchner quien asumiendo ese 25 de mayo del 2003 con una escasez de votos y un débil armado político, supo construir la cantidad de energía que le permitió, con memoria y justicia, avanzar sobre los pilares de la impunidad expresados en la Leyes del Perdón. Que su gobierno no solo se recordara por sus políticas de Derechos Humanos”.
“Que la renovación de la Corte Suprema de Justicia, la reorientación de las relaciones internacionales de carnales a el concepto de latinoamericanización, el desendeudamiento que nos permitiera la independencia de los organismos internacionales de crédito, la multiplicación de las inversiones en infraestructura pública, el fomento de las Pequeñas y Medianas Empresas (PYMES), el aumento de inversiones en industria, minería, turismo y construcción, entre otras; el incremento de la exportación de nuevas mercaderías que se suman a las ya tradicionales agrícola-ganadera y energía, y la progresiva recuperación del consumo interno que motorizo el crecimiento sostenido con un superávit fiscal y comercial que supero el récord histórico, son algunas de las políticas publicas de su gobierno que mostraron a un Estado retomando su activo rol”.
“Que no solo la gestión de su gobierno es legado dejado por este animal político que se alejara físicamente el 27 de octubre pasado. Que la revalorización de la política como herramienta de cambio y la acción acorde a convicciones, formaran parte de lo que la historia reconocerá como su principal aporte. Que como expresó Galeano, `Néstor Kirchner será un fuego difícil de apagar´. Que es necesario mantener vivo ese fuego como pidió que lo recuerden, porque ha hecho caminos, marcó un rumbo, emocionó almas, interpretó nuestras ansias y cumplió con su deber de hombre”.

