Santiago Montoya y Nicolás Scioli son los nombres que tiró a la cancha la mesa chica de campaña del gobernador. Buscan agitar las aguas, medir intenciones e imágenes, y alentar a los indefinidos a que se sumen a la carrera. Muestra de confianza para el Grupo BAPRO.
Dos días después de la reunión entre Daniel Scioli y el ex intendente de Lomas de Zamora Martín Insaurralde en la city porteña, el presidente del Grupo Banco Provincia y ex titular de ARBA Santiago Montoya se transformó en el primer candidato a gobernador lanzado a la carrera desde las esferas del sciolismo. Fruto del apuro, lo que se vislumbra es la necesidad del oficialismo bonaerense de tener un nombre y una fórmula para poner en la mesa del armado electoral. Es un globo de ensayo para medir imagen y posibles escenarios.
Es difícil que Montoya, de reconocida trayectoria en las gestiones sciolistas y celebrado por los funcionarios bonaerenses, pueda llegar hasta el final de esta aventura. Pero llama la atención el compañero de fórmula que le ubicaron desde la mesa chica de la campaña Scioli 2015: el hermano menor del gobernador, también integrante del Grupo BAPRO, Nicolás Scioli. ¿La intención es traccionar con el peso del apellido? Seguramente.
Tampoco hay que dejar de lado la decisión de sacar a la cancha a dos referentes del Grupo BAPRO, un espacio ultrasciolista desde donde salen fondos para distintas acciones de gestión y de estrategia política y comunicacional.
Montoya no mide en la opinión pública. Algunos lo recuerdan fuertemente por su gestión en ARBA. ¿Pero eso lo favorece? ¿Cómo puede tomar la ciudadanía a un referente que encabeza el organismo encargado de recaudar y perseguir evasores y no tanto?
Es además una señal hacia adentro, una luz verde para indicar a los interesados que es el momento de comenzar a expresar las intenciones. Entre los posibles candidatos a gobernador que podrían alinearse al sciolismo están el titular de ANSES Diego Bossio, la ministra de Gobierno Cristina Álvarez Rodríguez, el intendente de La Matanza y titular del PJ bonaerense Fernando Espinoza, y alguno más que pueda tener pretenciones. El actual vicegobernador Gabriel Mariotto también quiere, pero es difícil que pueda compartir una lista con Scioli.
Para colmo, los intentos de acercar posiciones con Insaurralde parecen tener frío en el medio. El Diputado Nacional admitió hace pocas horas que no descarta sumarse al Frente Renovador fruto del "aprecio" que le tiene a Sergio Massa, según expresó.
Para saber los efectos del globo de ensayo habrá que esperar, quizás genere alguna reacción hacia adentro. Lo peor sería la indiferencia.
