Fue la última sesión hasta que termine el proceso electoral. Se modificó el reglamento para la solicitación de votaciones nominales. Y la concejal Rosanó expresó sus cuestionamientos sobre la construcción de una pared en el túnel de Ballester.
Se desarrolló una nueva sesión en el Concejo Deliberante de San Martín. Probablemente, será la última que se haga hasta culminado el proceso electoral. Este miércoles, sin especificar fechar, se aprobó una comunicación interna para “diferir las sesiones ordinarias”.
En la sesión se aprobó un decreto que busca poner fin a una polémica. Durante todo el año, y también en 2018, la bancada de Cambiemos expresó sus quejas sobre los mecanismos de votación del cuerpo. En el último encuentro se amparó en una vetusta legislación, copiada de la Cámara de Diputados bonaerenses en el retorno de la democracia, que permitía que la quinta parte del cuerpo (5 concejales) pueda obligar a una votación nominal.
Ahora, en la última reunión de la Comisión de Legislación y Reglamento se modificó el artículo 121 para que una votación nominal deba ser aprobada por la mitad más uno de los concejales presentes. Pero el tema trae más polémica: esa comisión la preside el cambiemista Ignacio Ruberto, uno de los más potentes críticos del mecanismo de votación, y la modificación se produjo un día que debió ausentarse. En la sesión de ayer tampoco estuvo presente.
En otro orden, el cuerpo hizo homenajes y expresiones de apoyo hacia diversas cooperativas del distrito.
También una declaración de interés legislativo al semanario Reflejos de la Ciudad, que conduce la colega Fernanda Abdala. Es el medio periodístico más antiguo de la ciudad.
Además se aprobó el pedido para crear un registro de choferes mujeres en la Dirección de Tránsito y Transporte. Y como adelantó LaNoticiaWeb en otra nota, se expresó el apoyo y reconocimiento a la creación de la Red de Veedoras de la Ley de Paridad de Género.
En otro orden, la concejal de Cambiemos Emma Rosanó tomó la palabra para defender un Pedido de Informes ingresado el 30 de abril sobre la construcción del túnel de Villa Ballester, y la sorpresiva aparición de un muro para hacer un by pass para pasar un entubamiento. “Este paredón parece ser la solución técnica para sortear un río subterráneo que sabemos que existe hace décadas. ¿Qué pasó? ¿Hubo improvisación o no sabían lo que hacían? Queremos saber si esto fue planificado”, expresó Rosanó.

