«Este Santuario se va a convertir en el corazón de un pueblo que hoy pide paz y trabajo, será mañana una caja de resonancia para todo el país», anticipó el monseñor Carrara.
A las 00 h se abrieron las puertas del templo, en medio de campanas, para dar paso a los fieles en una nueva conmemoración de San Cayetano. La Misa Central tuvo lugar hoy a las 11 y estuvo presidida por el arzobispo de Buenos Aires, Jorge Ignacio García Cuerva, quien habló ante los presentes.

En su locución, a pocos días de las elecciones PASO, García Cuerva se lamentó porque «por más que muchos tienen trabajo, no alcanza, no hay bolsillo que alcance», y agregó: «Soñemos con más y mejor trabajo para todos y todas porque no existe peor pobreza que aquella que priva del trabajo y de la dignidad del trabajo a su pueblo».
Durante su primera celebración masiva en un santuario desde que asumió en el cargo, el 15 de julio de este año, el arzobispo de Buenos Aires también hizo mención a la «maldita inflación», que «se come del bolsillo lo que se llevan los hermanos que viven en situaciones de precariedad como trabajo mal pago, en negro, esclavo que aleja de familiares y amigos».

Por otro lado, algunos creyentes hablaron con el medio Télam del motivo por el que se presentaron en el Santuario: «Es mi segundo año aquí, es triste no tener trabajo ni poder llevar comida a los tuyos, espero que este año se me dé», dijo María Eugenia (36) que llegó desde San Miguel con su hija.
