El Día de la Independencia dejó al descubierto una vez más el creciente distanciamiento entre el presidente y su vice, que ya protagonizaron varios cruces desde el inicio de la gestión.
Las conmemoraciones por los 209 años de la Independencia, celebradas en Tucumán, se transformaron este miércoles en una nueva postal de las diferencias entre Javier Milei y Victoria Villarruel. Mientras la vicepresidente participó del acto junto al gobernador, Osvaldo Jaldo, el presidente canceló su viaje a último momento, rememorando una distancia política que se volvió cada vez más evidente desde la llegada de La Libertad Avanza al poder.
Milei justificó su ausencia con razones climáticas: «Estando en Olivos, cuando me levanté, no se veía nada, era como estar adentro de una nube», afirmó sobre la densa niebla que, según explicó, paralizó los vuelos desde Ezeiza y Aeroparque. En cambio, Villarruel decidió viajar cerca del mediodía y evitó referirse al clima. «Vine no solo como Vicepresidenta, vine como argentina. ¿Cómo no estar acá con el pueblo tucumano en una fecha tan importante?», expresó con entusiasmo ante la prensa.
Las diferencias vienen desde hace rato. En 2023, durante el mismo acto patrio donde se firmó el Pacto de Mayo, quien se había ausentado había sido Villarruel, alegando estar enferma. Aunque ambos compartieron luego el desfile militar, ese episodio marcó uno de los tantos cortocircuitos que definieron su vínculo institucional.

Entre los antecedentes más recientes, se recuerda el 25 de mayo de este año, cuando Milei ignoró por completo a Villarruel durante el Tedeum en la Catedral Metropolitana. Frente a las cámaras, el mandatario saludó a varios presentes pero evitó cualquier contacto con su Vicepresidenta, a quien ni siquiera dirigió una mirada.
Otro momento incómodo se vivió en el Congreso, durante la apertura de sesiones ordinarias del 1 de marzo. Tras los aplausos del cierre, Villarruel intentó finalizar la sesión, pero fue interrumpida por el propio presidente: «No terminé», le lanzó Milei. «Ah, perdón, perdón», respondió ella, a lo que él agregó: «Digo, no te apures».
Las diferencias se extienden también al terreno de la política exterior. Luego de la polémica por cánticos racistas tras la final de la Copa América, Villarruel defendió públicamente a Enzo Fernández, en un tuit que incomodó al Ejecutivo: «Basta de simular indignación, hipócritas. Enzo, yo te banco». La situación derivó en una reunión entre Karina Milei y diplomáticos franceses. «Por suerte ya lo arregló Kari», minimizó el presidente después.
El enfrentamiento entre ambos referentes libertarios no se limita a declaraciones o gestos simbólicos. En abril, la votación de un aumento del 30 % en las dietas del Senado, que Villarruel preside, generó un fuerte cruce con Milei, quien calificó la decisión de «inmoral» y tildó de «traidores» a los legisladores de su propio espacio.
A lo largo de 2024, las diferencias continuaron. En agosto, Villarruel fue excluida de la cena de camaradería de las Fuerzas Armadas, y su entorno señaló: «No suele ir a donde no la invitan». En ese mismo mes, la vicepresidente también manifestó públicamente su rechazo a la postulación del juez Ariel Lijo para la Corte Suprema: «Estoy en desacuerdo con su candidatura. Está reemplazando a una mujer y ha generado muchas tensiones».
Con cada nuevo episodio, la distancia entre Milei y Villarruel se convierte en uno de los factores centrales de tensión política en el seno del gobierno.
