Tras su paso por Davos, el Presidente ordenó una agenda de recorridas en los dos distritos clave del país. La Libertad Avanza apuntó a consolidar poder territorial y proyectó la disputa por la gobernación bonaerense en 2027.
Javier Milei definió el inicio de 2026 como una etapa de reconstrucción política en el plano doméstico. El Presidente planificó una serie de presentaciones públicas en la provincia de Buenos Aires y en Córdoba, los dos territorios con mayor peso electoral. Por ahora, la única actividad confirmada fue su participación en el Foro Económico de Davos, entre el 18 y el 23 de enero.
Tras su regreso de Suiza, Milei evaluó distintos escenarios para su desembarco bonaerense. El conurbano, el interior productivo y la costa atlántica formaron parte del esquema en análisis. Mar del Plata apareció como una de las paradas centrales, una ciudad con fuerte carga simbólica para el Presidente y su entorno familiar, además de un distrito que visitó en reiteradas oportunidades durante la campaña y el primer año de gestión.
En la ciudad balnearia, Milei ya protagonizó hitos políticos relevantes. Allí realizó el primer sorteo de su dieta como diputado nacional y también relanzó la estrategia bonaerense de La Libertad Avanza tras la salida de José Luis Espert de la carrera legislativa. Ese antecedente reforzó la decisión de volver a elegir Mar del Plata como escenario político, aunque la modalidad del acto aún quedó abierta.
El armado libertario también encontró respaldo en el plano electoral. En los comicios provinciales desdoblados de septiembre, Guillermo Montenegro encabezó la boleta de la quinta sección electoral y logró una de las pocas victorias de la alianza entre La Libertad Avanza y el PRO. Luego de asumir como senador provincial, el gobierno municipal quedó en manos de Agustín Neme, ex jefe del bloque PRO en el Concejo Deliberante.
Con el triunfo en las legislativas nacionales de octubre, el oficialismo nacional puso a la provincia de Buenos Aires en el centro de su estrategia política. La conducción libertaria leyó un escenario favorable a partir de la fragmentación del peronismo y del conflicto interno entre Axel Kicillof y La Cámpora. Además, el actual gobernador transitó su segundo mandato sin posibilidad de reelección.
En ese contexto, el regreso de Milei al territorio bonaerense en 2026 se vinculó de forma directa con la proyección hacia 2027. El año también quedó atravesado por la agenda legislativa del Gobierno. La Casa Rosada impulsó reformas estructurales en el Congreso y prorrogó las sesiones extraordinarias para avanzar con los cambios laboral y penal. El segundo semestre perdió intensidad política por el inicio del Mundial de fútbol en Estados Unidos, México y Canadá, antes del arranque pleno de la campaña presidencial.
Córdoba ocupó el otro eje central del recorrido presidencial. El último viaje de Milei a esa provincia ocurrió en diciembre de 2025, tras el amplio triunfo de La Libertad Avanza en las legislativas. Ese distrito, junto con Buenos Aires, concentró el mayor caudal electoral del país, motivo por el cual el oficialismo lo ubicó como prioridad en la gira nacional del Presidente.
En paralelo, Milei sostuvo una agenda internacional activa. Davos volvió a funcionar como una plataforma central de su política exterior, con su tercera participación consecutiva en el foro. Además, el mandatario recibió invitaciones para visitar Israel y distintas capitales europeas. La relación con el Estado israelí mantuvo un lugar destacado, con gestos políticos explícitos y definiciones estratégicas que el Gobierno reafirmó desde antes de asumir.
