El presidente Javier Milei y su vicepresidenta, Victoria Villarruel, alcanzaron un interludio momentáneo para calmar las tensiones internas y evitar que opaquen los logros económicos recientes. En paralelo, Milei busca también un acercamiento con el expresidente Mauricio Macri, con el objetivo de fortalecer alianzas clave y enfrentar los desafíos legislativos y electorales que se avecinan
Tras las críticas del presidente Javier Milei de manera directa a su vicepresidenta Victoria Villarruel, de quien dijo que «en muchas cosas está más cerca del círculo rojo o lo que nosotros llamamos casta», Villarruel convocó a su equipo para analizar las posibles reacciones. Según trascendió en días recientes, la vicepresidenta estaba preparando un extenso comunicado en el que planeaba explicar las razones de su enfoque distinto y el distanciamiento con el presidente, señalando además a su entorno como parte de las diferencias. Sin embargo, un giro inesperado obligó a replantear el escenario.
El jueves por la tarde, pocas horas después de que el presidente lanzara críticas hacia su vice, una publicación en la cuenta @MileiEmperador, presuntamente gestionada por Santiago Caputo, generó gran revuelo. El mensaje decía: “Tengo la sensación de que La Misa hoy puede llegar a ser muy interesante.” El comentario hacía referencia al programa conducido por Daniel Parisini, conocido como Gordo Dan, en el canal de streaming libertario Carajo, lo que encendió las alarmas en ambos lados del conflicto.
En su programa, el extrabajador de sanidad no solo se dedica a predicar ante sus seguidores y detractores, sino que también utiliza su alcance para exponer a sus objetivos del momento, recurriendo a información sensible que saca a la luz. Este ciclo cuenta con el respaldo del principal asesor, quien el viernes pasado hizo su primera aparición en cámara para celebrar los 100 episodios de la transmisión. Durante la semana previa, el foco de las críticas iba a ser nada menos que Victoria Villarruel.
Ese controvertido posteo habría sido el motivo que llevó a la vicepresidenta a dar un paso atrás, consciente de la desventaja que enfrenta frente a Santiago Caputo y Karina Milei. Su estrategia de evitar la confrontación fue bien recibida en el Salón Martín Fierro, lo que permitió abrir un nuevo capítulo en la tensa relación entre las principales figuras libertarias.
Durante esta semana, Caputo mantuvo un diálogo con Emilio Viramonte, asesor de Villarruel. Como resultado, se llegó a un acuerdo de tregua temporal para que las disputas internas entre el presidente y la vicepresidenta no opacaran los recientes logros económicos del gobierno. Además, se acordó que Villarruel eliminara de su cuenta de Twitter un posteo en el que calificaba a Francia como un país “colonizador”. Este mensaje, que se viralizó tras la difusión de un video de la Selección Argentina con un canto polémico, estuvo a punto de desencadenar un conflicto diplomático que Karina Milei tuvo que desactivar personalmente. “Los argentinos se merecen pasar las fiestas en paz”, resumieron desde una de las oficinas cercanas al poder.
A pesar de esta tregua, la figura de la exdiputada sigue generando tensiones dentro del oficialismo libertario. Desde el entorno presidencial sostienen que los acercamientos de Villarruel con Mauricio Macri habrían profundizado un quiebre que ya era evidente desde el cierre de listas en 2023. La mesa chica del gobierno sospecha incluso que Villarruel podría haber pactado un acuerdo político con el expresidente con vistas a futuros escenarios electorales, aunque desde el Senado lo niegan enfáticamente. Sin embargo, el sábado, Francisco Paoltroni insinuó la necesidad de que Macri y Villarruel busquen un entendimiento.
Estas declaraciones se dan en un contexto de creciente tensión entre los aliados libertarios. Después de un nuevo fracaso en el intento de aprobar la ley de Ficha Limpia, el macrismo acusó al gobierno de haber negociado con el kirchnerismo. Desde el PRO, interpretan que este acuerdo con Unión por la Patria busca garantizar la protección judicial de Cristina Fernández de Kirchner a cambio de apoyo legislativo en temas como la renovación de Martín Menem como presidente, la aprobación de los pliegos de Ariel Lijo y Manuel García Mansilla, y la eliminación de las PASO. Ambas partes han negado estas acusaciones de forma contundente.
En el gobierno, por su parte, rechazaron tales versiones y señalaron que recaía en el PRO la responsabilidad de reunir el quórum para tratar el proyecto de Silvia Lospennato. “No hay acuerdos con nadie. Nosotros apoyamos con las bancas, pero no vamos a buscar votos para un proyecto que no es nuestro”, afirmaron desde el entorno presidencial, visiblemente molestos. Sin embargo, prevaleció una actitud conciliadora.
El jueves por la noche, se filtró desde el gobierno que el presidente estaría dispuesto a impulsar su propio proyecto de Ficha Limpia. Según informaron, envió un mensaje a Lospennato por WhatsApp en el que ofreció la colaboración de Alejandro Fargosi, un exconsejero de la Magistratura recientemente afiliado a La Libertad Avanza, para trabajar en una propuesta conjunta. A pesar del gesto, por el momento, este compromiso no ha avanzado más allá de una declaración de intenciones.
En el oficialismo consideran que reducir las tensiones con el PRO es crucial para evitar nuevos quiebres que puedan debilitarlos en el Congreso y en el futuro electoral. Sin embargo, lo que aún no está claro es cuánto tiempo podrá sostenerse esta frágil tregua.
A pesar del acuerdo temporal alcanzado, las tensiones dentro del oficialismo libertario siguen latentes. La figura de Victoria Villarruel continúa generando divisiones, con crecientes sospechas sobre sus acercamientos a Mauricio Macri y las implicaciones políticas de sus movimientos. Mientras tanto, el gobierno enfrenta dificultades para gestionar su relación con el PRO y el kirchnerismo, en medio de acusaciones y disputas sobre el control legislativo. Aunque la tregua entre Milei y Villarruel parece estabilizar momentáneamente la situación, la fragilidad de este pacto deja en el aire la pregunta de cuánto tiempo podrán mantener la unidad dentro de la coalición.
