El Gobierno prepara un proyecto para modificar el sistema electoral de cara al año que viene, con ajustes en la Boleta Única de Papel, mayores exigencias para los partidos y la eliminación definitiva de las primarias.
El equipo del presidente, Javier Milei, trabaja en los detalles finales de un proyecto de reforma electoral que el Gobierno planea enviar al Congreso con el objetivo de introducir modificaciones de fondo en el sistema político argentino antes de las elecciones presidenciales de 2027.
La iniciativa contempla cambios en el mecanismo de votación, nuevas condiciones para los partidos y la eliminación definitiva de las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO).
La propuesta forma parte del paquete legislativo que el Poder Ejecutivo pretende impulsar este año en el Congreso. En la Casa Rosada consideran que el contexto político podría facilitar el avance de la reforma, luego de que iniciativas similares quedaran inconclusas en los últimos dos años.
Uno de los puntos centrales del proyecto es eliminar de manera permanente las PASO. El Congreso ya había aprobado su suspensión por única vez para las elecciones de 2025, pero si no se sanciona una nueva norma, ese mecanismo volvería a aplicarse en 2027. Desde el oficialismo sostienen que las primarias implican un desgaste innecesario para los votantes y generan un incremento en los costos del proceso electoral.

Otro aspecto que el Gobierno busca modificar es el funcionamiento de la Boleta Única de Papel, que se aplicó en 2025. La intención del oficialismo es volver a incorporar el casillero de «lista completa», una opción que permitiría al elector elegir todas las categorías de un mismo partido con una sola marca.
La idea es que el nombre de Milei pueda generar el efecto arrastre para los otros cargos ejecutivos y legislativos. Ese casillero había sido eliminado durante el debate parlamentario por la presión de partidos provinciales, que argumentaron que generaba un fuerte efecto arrastre en los comicios.
La reforma también incluiría cambios en las reglas que regulan la creación y participación de los partidos políticos. Entre las alternativas que analiza el Ejecutivo aparece elevar la cantidad de avales necesarios para presentar candidaturas y endurecer los requisitos que debe cumplir una fuerza política para obtener reconocimiento legal.

En ese marco, también se estudia incrementar las exigencias para competir en una elección presidencial. En la actualidad, un partido necesita contar con personería jurídica en al menos cinco provincias para presentar una fórmula. La iniciativa que evalúa el oficialismo plantea duplicar ese requisito con el objetivo de reducir la proliferación de partidos pequeños o «sellos electorales» que aparecen en cada proceso electoral.
