Con el calendario legislativo entrando en su recta final antes del cierre del verano político, la Casa Rosada acelera definiciones clave mientras combina gestión parlamentaria y armado escénico para el inicio formal del año legislativo. En paralelo al tramo decisivo de las sesiones extraordinarias, el oficialismo busca consolidar una serie de iniciativas estratégicas y ultimar los detalles de la próxima Asamblea Legislativa.
En los despachos oficiales confían en que TMAP —“todo marcha acorde al plan”, en la jerga libertaria— se traduzca en resultados concretos antes de que termine la semana. El objetivo es que proyectos sensibles como la reforma laboral, el nuevo régimen penal juvenil y el acuerdo Mercosur–Unión Europea (UE) queden aprobados sin contratiempos.
Tal como se informó días atrás, la apertura de sesiones ordinarias volverá a realizarse en horario nocturno. Será el domingo 1° de marzo y, según dispuso el Decreto 107/2026 publicado en el Boletín Oficial, la cadena nacional comenzará a las 21.
De cara a esa cita institucional, desde la Casa Rosada se solicitó a los ministros que envíen un informe con los principales lineamientos de gestión y las proyecciones para 2026. El material servirá de insumo para el discurso que prepara el presidente Javier Milei, quien delineará los ejes centrales de su mensaje ante la Asamblea Legislativa.
Pero no todo fueron pedidos formales. También circuló una invitación: tras el acto en el Palacio Legislativo, se realizará una cena en la Quinta de Olivos destinada al núcleo libertario, con el Presidente como anfitrión.
Durante las últimas horas, las distintas carteras trabajaban en los informes que deberán remitir a la Jefatura de Gabinete, encabezada por Manuel Adorni, desde donde se coordinará la síntesis que alimentará la exposición presidencial. Ministerios como Interior, Salud, Capital Humano y Seguridad terminaban de compilar medidas, estadísticas y resultados para enviar a Balcarce 50.
En la Cámara baja, cuyo titular es Martín Menem, comenzarán formalmente los preparativos logísticos para la jornada del domingo, en coordinación con el Senado y el Poder Ejecutivo.
La cena posterior a la asamblea también genera comentarios en los pasillos. Integrantes del Gabinete, diputados y senadores de los bloques violetas fueron convocados al encuentro en Olivos. Según trascendió tras consultas con legisladores oficialistas, los diputados recibieron la invitación a través de Gabriel Bornoroni, mientras que en el Senado la comunicación estuvo a cargo de Patricia Bullrich, ambos presidentes de bloque.
En cambio, legisladores aliados de espacios como el PRO y la Unión Cívica Radical señalaron que no fueron convocados, lo que refuerza la idea de que se tratará de una reunión reservada al núcleo duro libertario.
“Nos dijeron que comíamos asado”, comentó un miembro del Gabinete. Persisten, sin embargo, algunas incógnitas: nadie confirmó aún si habrá que abonar el cubierto, como ocurrió en 2024, cuando diputados que respaldaron el veto presidencial a la reforma jubilatoria debieron pagar el convite en medio del discurso oficial de austeridad.
En el oficialismo aseguran que Javier Milei ajustará personalmente los tramos finales de su discurso. También interviene en la estrategia el asesor Santiago Caputo, impulsor de la decisión de realizar las asambleas en horario nocturno para ampliar la audiencia televisiva.
Se anticipa que el mensaje incluirá definiciones “ambiciosas” en materia de reformas estructurales, con especial énfasis en la cuestión electoral, tema que ya forma parte de las conversaciones de la mesa política oficialista.
Este será el primer inicio de sesiones en el que el Presidente llega con un respaldo legislativo más robusto. Tras las elecciones de 2025, en las que La Libertad Avanza logró imponerse en gran parte del país, el oficialismo amplió su representación parlamentaria y fortaleció su capacidad de negociación con aliados.
El nuevo escenario político también modificó el equilibrio frente a la oposición. Con el kirchnerismo atravesando tensiones internas y pérdida de dirigentes, y con gobernadores —incluso algunos que se definían opositores— dispuestos a negociar en función de los recursos que administra el Ministerio de Economía, la Casa Rosada enfrenta un contexto más favorable que en años anteriores.
A diferencia de 2025, cuando el Ejecutivo debía preocuparse por eventuales intentos de revertir vetos presidenciales sobre iniciativas ajenas, ahora el Gobierno se mueve con mayor margen. Con bloques propios más numerosos y aliados que acompañan en votaciones clave, Javier Milei encara la Asamblea Legislativa decidido a profundizar su agenda de reformas y a avanzar, esta vez, con mayor poder político a su favor.
