Le dio impulso al sector dialoguista de la Casa Rosada para recomponer la relación con la oposición. De la revuelta de los gobernadores al protagonismo creciente de Francos y Caputo
Luego de los reveses que sufrió en el Senado por la avanzada de los gobernadores, Javier Milei puso en marcha una renovada mesa política para recomponer los lazos con los sectores aliados de la oposición, con la intención de asegurar respaldo para sus próximos vetos. El dato relevante: los Menem quedaron excluidos.
Con esta decisión, el Presidente fortaleció al sector dialoguista de la Casa Rosada, que tuvo un rol central en la aprobación de la ley Bases, y dejó a un costado a la dupla riojana, acusada por algunos actores internos de ser la causa principal del clima de tensión actual. Al frente de este nuevo esquema están el propio jefe de Estado y su hermana, la secretaria General Karina Milei. La mesa se reunió por primera vez el martes pasado, sin llamar la atención pública, y ya participan de forma regular el jefe de Gabinete Guillermo Francos, el ministro de Economía Toto Caputo y el asesor Santiago Caputo.
La exclusión de Martín y Lule Menem fue deliberada. Tanto el presidente de la Cámara de Diputados como el operador del karinismo en La Libertad Avanza son señalados por el ala dialoguista como responsables de la ruptura con las provincias, tanto por disputas legislativas como por los desacuerdos electorales con los mandatarios.
Este reacomodamiento contrasta con lo que ocurrió en la provincia de Buenos Aires, donde el cierre de listas marginó a Caputo y a las Fuerzas del Cielo, mientras que el sector que lideran Lule Menem y Sebastián Pareja, identificado con el karinismo, se impuso con claridad.
Una interna que divide la Casa Rosada
El primer encargo de esta mesa renovada fue retomar el contacto con los “87 héroes”, para asegurar respaldo en futuros vetos del Ejecutivo. Además, ya están pensando en consolidar esas alianzas para después del 10 de diciembre, cuando se planea enviar una nueva versión de la ley Bases para el período 2026.
En los pasillos libertarios aseguran que cuentan con el apoyo de 37 bancas del PRO, de seis legisladores conocidos como los “radicales con peluca” –quienes ya ayudaron a frenar aumentos en jubilaciones y universidades– y de otros referentes del radicalismo encabezados por Rodrigo de Loredo. También sumarían a los tres legisladores que siguen a Oscar Zago, más las 39 bancas propias de la fuerza oficialista.
La salida de los Menem de esta mesa política no implica que hayan perdido su influencia como armadores electorales, una tarea que vienen conduciendo con firmeza en todo el país. En la provincia de Buenos Aires, su poder quedó claro: el entorno menemista, con Pareja a la cabeza, logró colocar a sus dirigentes en seis de las ocho primeras candidaturas seccionales y en una parte significativa de los lugares con chances reales de ingresar a la Legislatura.
Los restantes espacios de la boleta libertaria se repartieron entre el PRO y otros aliados del oficialismo, en desmedro del grupo que responde a Caputo.
Con ambas facciones claramente enfrentadas y sin diálogo entre los Menem y el asesor presidencial, la Casa Rosada quedó fracturada. El cierre bonaerense dejó relegado al sector de Caputo, y por eso, según fuentes oficiales, Milei decidió jugar fuerte con el ala que promueve consensos.
La primera reunión de este nuevo esquema pasó desapercibida, incluso dentro de la sede del Ejecutivo, y se llevó a cabo el martes pasado en el despacho presidencial, horas antes de la foto que se tomó Francos junto a un grupo de gobernadores en La Rural.
Las gestiones para blindar los vetos de Javier Milei
Tras el pedido directo del Presidente, el núcleo duro libertario retomó el contacto con bloques aliados y algunos mandatarios provinciales para garantizar la asistencia y el voto de los nuevos “héroes”.
El ala moderada de LLA comenzó por los radicales Leandro Zdero (Chaco) y Alfredo Cornejo (Mendoza), también integrante de la mesa del Consejo de Mayo; además de Hugo Passalaqua (Misiones), del Partido de la Concordia; y los gobernadores del PRO, Rogelio Frigerio (Entre Ríos) e Ignacio Torres (Chubut).
La gobernabilidad como eje legislativo ya era una prioridad para Milei. A fines de junio oficializó el Consejo de Mayo, casi un año después del Pacto homónimo que reunió a 18 de los 24 gobernadores. Aunque allí también participan dirigentes sindicales y empresarios, el objetivo fue reforzar esta línea de trabajo.
Algunos de estos temas también fueron tratados en privado por el mandatario con el jefe de Gabinete y con Caputo, en una reunión reservada que tuvo lugar la semana pasada en Olivos. No es casual que Francos y Caputo hayan improvisado un gran pizarrón en Balcarce 50 para repasar los números del Congreso. Aseguran que la lista de “héroes” ya está delineada.
