El Presidente busca disciplinar al resto de la CGT castigando al líder gastronómico. El cambio de relación entre Milei y Barrionuevo se debe a diferencias políticas y sindicales, incluyendo el retiro del respaldo de Barrionuevo a Milei en el ballotage y el incumplimiento de promesas de Barrionuevo sobre la relación del Gobierno con la CGT.
Javier Milei tiene como objetivo derrotar a Luis Barrionuevo. El Presidente busca que pierda el control de la federación nacional de gastronómicos, la única posición sindical sólida que le queda después de que el Gobierno fallara en su contra en la disputa por el sindicato de la Capital, que es de lejos el más importante en la actividad.
Es notable que tras el enfado del Presidente con Barrionuevo, la Secretaría de Trabajo finalmente tomara partido en la disputa por el liderazgo del gremio de la Capital, que fue arrebatado por su excuñado Dante Camaño. Sin embargo, Milei busca ir más allá y ahora tiene la intención de desplazarlo de la dirección de Uthgra, la federación nacional de los gastronómicos, según confirmaron fuentes cercanas a la confrontación entre el Presidente y el sindicalista.
Las fuentes también revelaron que Milei acusa a Barrionuevo de «doble traición«. La primera, por retirarle su respaldo hacia el ballotage después de haberlo apoyado en la primera vuelta. La segunda, por no cumplir su compromiso de mejorar la relación del Gobierno con la CGT, después de que se acercaran al comienzo del mandato de Milei en enero. De hecho, Barrionuevo se unió al primer paro de la central sindical. En ese momento, ya no había vuelta atrás.
Milei inició entonces una campaña para despojar a Barrionuevo de su influencia sindical, con el objetivo adicional de mostrar la caída del líder gastronómico como una lección para otros líderes de la CGT que respaldaron el contundente paro general de este jueves.
No es coincidencia que la Secretaría de Trabajo haya decidido justo antes de la huelga otorgarle al rival de Barrionuevo la certificación de autoridades que respalda a Camaño como líder de la seccional Ciudad de Buenos Aires, que ha estado en disputa desde 2021.
En las elecciones de ese año, Camaño salió victorioso pero los resultados fueron anulados por la Central debido a supuestas irregularidades. Desde entonces, ha habido una prolongada batalla legal que ha llegado hasta la Corte, que aún no ha emitido un fallo al respecto.
La influencia en términos de afiliados de la seccional Ciudad de Buenos Aires es considerablemente mayor que en el resto del país. Por ello, en el Gobierno reconocen que es un bastión fundamental para iniciar el proceso de debilitamiento del poder de Barrionuevo.
Con el respaldo del Gobierno, Camaño demostró lealtad a Milei, ya que los trabajadores gastronómicos de la Ciudad de Buenos Aires, afiliados al excuñado de Barrionuevo, no se sumaron al paro. Este hecho quedó evidenciado en un video difundido por el vocero Manuel Adorni.
«¿Por qué hacen el paro? Nadie me lo explicó«, comentó Camaño el jueves en declaraciones radiales. Además, acusó a su excuñado, quien respaldó el paro, de «cambiar de postura siete veces en el último año«.
Y añadió: «No podés convocar a un paro dos veces a un gobierno que aún no se conoce entre sí en el gabinete, que aún tiene numerosos cargos sin ocupar y, además, venimos de cuatro años de decadencia sin que le hicieras ningún paro«.
A pesar de esto, Camaño se distancia del Gobierno: «Nunca lo he visto en mi vida. Hace un año, si me preguntabas quién era Javier Milei, no sabía si era un rapero o un jugador de fútbol«.
De todos modos, en el último evento gastronómico organizado por la seccional de Camaño, estuvo presente la vicepresidenta Victoria Villaruel: «La conocí en el evento gastronómico. Se le extendió una invitación y asistió. Me pareció muy simpática«, comentó Camaño.
A pesar de todo, la determinación de Milei de enfrentarse a Barrionuevo está firme. Barrionuevo fue el primer líder sindical en mostrar su respaldo al libertario e incluso le presentó a la que ahora es la expareja del libertario, la actriz Fátima Flórez.
Además, proporcionó a Milei una estructura de fiscales que el libertario no tenía para las elecciones generales de octubre. Sin embargo, este respaldo se desvaneció hacia el ballotage, lo que generó el primer desacuerdo entre ambos.
Con la asunción del economista en la Presidencia, la relación se restableció en enero, cuando Barrionuevo se comprometió a intervenir para calmar la tensión entre el Gobierno y la CGT.
Ante esto, Milei tuvo un gesto concreto hacia el gastronómico: la Superintendencia de Servicios de Salud ordenó a las empresas de medicina prepaga que contribuyeran con el 20% al Fondo Solidario de Redistribución (FSR), al igual que lo hacen las obras sociales sindicales.
Sin embargo, poco después en la Casa Rosada resurgió el malestar con Barrionuevo al observar que las tensiones con la CGT continuaban y, además, el líder gastronómico volvía a la escena pública con duras críticas hacia el libertario.
«Estamos enfrentando una pandemia sin virus», declaró Barrionuevo a principios de abril, al analizar la baja ocupación hotelera y el escaso consumo en destinos turísticos durante el último fin de semana largo. En ese momento, fue categórico: «Milei me ha decepcionado«. Para el Presidente, eso representó la segunda traición. Y la definitiva.
La decisión de Barrionuevo de intervenir nuevamente la seccional porteña es percibida como una respuesta a lo que consideran una declaración de guerra por parte de Milei.
En el ámbito sindical, comienza a circular la idea de que el libertario está decidido a ir «por todo» contra Barrionuevo. Sin embargo, cerca del líder gastronómico muestran tranquilidad, afirmando que «no hay ningún argumento legal contra la personería de Uthgra».
A pesar de esto, se permiten especular sobre posibles motivaciones políticas detrás de los movimientos de Milei, incluso llegando a considerar la posibilidad de que esté intentando influir en la decisión de la Corte respecto a la elección de 2021 en la seccional porteña.
