Encabezará una actividad con funcionarios del equipo económico en Tigre. Su llegada, con respaldo nacional, empieza a mover el tablero interno de La Libertad Avanza de cara a 2027.
Lejos del ruido que domina otras fuerzas políticas, en Tigre también se está reconfigurando el mapa libertario. Con la mira puesta en 2027, la aparición de nuevos actores empieza a alterar equilibrios internos que hasta ahora parecían estables.
En ese contexto, este lunes hará su presentación Miguel Schmukler, un economista vinculado al equipo del ministro Luis Caputo, que desembarca en el distrito con respaldo directo de funcionarios del área económica nacional. Su llegada se dará en el marco de una charla titulada “De la macro a la micro”, donde participarán referentes como Federico Furiase, Martín Vauthier, Felipe Núñez y el viceministro José Luis Daza.
Aunque la actividad se presenta como un encuentro técnico, en la práctica funciona como carta de presentación territorial. Schmukler irrumpe en un distrito donde La Libertad Avanza busca consolidarse como alternativa competitiva, pero donde persisten diferencias internas que dificultan el armado.
Desde el entorno del economista aseguran que su rol será colaborar con la organización local y aportar orden. Sin embargo, puertas adentro la lectura es otra. En diálogo con La Noticia Web, sectores cercanos a los concejales libertarios Cervetto y Avancini plantearon reparos: “Hay expectativa por ver qué hace. Desde 2023, todos los que pasaron priorizaron negocios, dividieron el espacio y terminaron facilitando la derrota del 7 de septiembre. Hasta ahora, el balance es malo”.
Las tensiones no son nuevas. El dirigente Segundo Cernadas ya había advertido sobre el funcionamiento del espacio en la provincia, al que describió como desordenado y atravesado por internas.
En ese escenario, la llegada de Schmukler no solo suma un nuevo nombre al esquema libertario en Tigre, sino que también expone una disputa de fondo: quién conducirá el espacio en un distrito clave donde el oficialismo nacional cree tener chances reales de dar pelea en los próximos años.
