Tras meses de parálisis interna, el senador provincial Miguel Fernández celebró el acuerdo que evitó la intervención judicial de la UCR bonaerense y llamó a “acelerar el proceso de revisión” del partido frente al nuevo escenario político nacional.
El exintendente de Trenque Lauquen y actual senador provincial, Miguel Fernández, se refirió al acuerdo alcanzado en la UCR bonaerense para evitar una intervención judicial y destrabar la parálisis interna que arrastraba el partido desde hace meses. En dialogo con Urbana BA, El dirigente valoró el consenso alcanzado entre los sectores en disputa y remarcó la necesidad de cerrar definitivamente el conflicto por la conducción partidaria.
“Esperemos que finalmente se termine la interna del radicalismo y se proclame el ganador de esa elección”, sostuvo, al referirse al proceso que se inició tras los comicios internos de noviembre, cuando el oficialismo de Maximiliano Abad y la oposición de Gustavo Posse no lograron acordar un resultado definitivo.
Fernández explicó que la semana pasada se alcanzó un entendimiento luego de “bastante conversaciones” que permitió superar una etapa de parálisis institucional. “Habíamos entrado en una nebulosa que hacía que no se sabía quién conduce”, advirtió.
Según relató, el acuerdo consistió en la creación de una conducción transitoria, con dos estructuras paralelas que reemplazan provisoriamente a las autoridades vigentes. “Salir de esa situación era fundamental y cada uno hizo un esfuerzo para lograr ese acuerdo creando dos estructuras paralelas: un comité de contingencia que sería la conducción transitoria del partido y que vendría a reemplazar las autoridades del comité provincia, y una convención de contingencia que vendría a reemplazar a la convención provincial”, detalló.
Fernández quedará al frente del comité provisorio, mientras que la convención estará conducida por el diputado nacional Pablo Domenichini. “Se trata de que ambas estructuras trabajen de manera armoniosa para lograr acuerdos conducentes. Esto tiene sentido si nos ponemos a trabajar para conseguir acuerdos que sean operativos”, indicó.
El senador consideró que esta resolución permitió evitar un escenario más grave para el partido: “Creo que es inteligente. A veces hay que ser prácticos y esto es una solución práctica que eliminó la posibilidad de intervención del partido por el comité nacional, lo cual hubiera sido muy malo”.
“Logramos salir de esta situación y ponernos a caminar”, sintetizó.
Finalmente, Fernández vinculó la crisis del radicalismo con el avance de fenómenos como el de Javier Milei. Señaló que el partido debe revisar su rol frente a la nueva configuración política nacional. “El radicalismo debe tener una reconfiguración. Milei no llegó de casualidad, llegó por un montón de circunstancias donde los partidos tradicionales no somos ajenos. El fenómeno nos interpeló y estamos en ese proceso”, afirmó.
En ese sentido, pidió profundizar una revisión interna y debatir el sentido de la política. “Yo creo que tenemos que acelerar ese proceso de revisión y ver qué significa la política en la Argentina”, expresó. Y concluyó: “El radicalismo tiene que volver a las fuentes, que es básicamente cuál es el rol del Estado en la sociedad moderna, cómo se administra el Estado, cuáles son las propiedades de la administración, y recuperar el sentido común, y en esto último no deben estar solo los radicales, tienen que estar todos. Volver a pensar para qué sirve hacer política”.
