A menos de tres semanas de las PASO, los principales candidatos de la oposición hacen pie en municipios de gran caudal electoral del Conurbano y el interior. Tanto el sector de Horacio Rodríguez Larreta como el de Patricia Bullrich tienen visiones diferenciadas sobre el momento para esperar los resultados de las primarias. Por ahora, estarán en lugares diferentes.
Con el objetivo de sumar la mayor cantidad de votos posibles, los candidatos de Juntos por el Cambio salen a reforzar la campaña en distritos grandes de la provincia de Buenos Aires a 20 días de las PASO. Además, la picante interna no tiene fin, ahora la disputa es por la locación que tendrá (o tendrán) el espacio en el que dirigentes y militantes aguardarán los resultados de las elecciones.
En cuanto a las recorridas, Diego Santilli y Horacio Rodríguez Larreta estuvieron en La Matanza recorriendo los barrios junto a los precandidatos a intendentes en el distrito, Héctor «Toty» Flores y Josefina Mendoza, y el precandidato a diputado nacional, Miguel Ángel Pichetto.
El precandidato presidencial dijo que “los matanceros quieren un cambio” y que “no aguantan más de vivir con inseguridad, con una educación pública destrozada, sin un servicio de salud digno cerca de sus casas”. “No aguantan más la falta de agua y promesas y promesas que no pasan y, por eso, estoy convencido de que se van a animar a cambiar”, señaló.
Consultado por cómo ganarle a un peronismo instaurado en ese territorio desde el año 83, respondió: “Hablando con la gente y mostrándole que ese peronismo, hoy kirchnerismo, ha generado la inseguridad. Que el kirchnerismo que gobierna es el que generó la situación que hoy vive La Matanza. Hablando de frente. Mostrando los problemas pero, sobre todo, mostrando que se puede cambiar. No tenemos que contarles cuáles son los problemas porque ellos los sufren”. Y añadió: “Con un equipo diverso, con experiencia, trabajo. Los matanceros los ven, somos gente de palabra”.
Mientras tanto, Néstor Grindetti, precandidato a gobernador de la mano de Patricia Bullrich, estuvo de recorrida por Mar del Plata y Tandil. En primer lugar visitó la fabrica Norgreen junto al intendente municipal, Guillermo Montenegro, participó de un encuentro con militantes y voluntarios de Juntos por el Cambio y luego atendió a la prensa local.
En Tandil se reunió, junto al precandidato local Marcos Nicolini, con docentes de escuelas públicas y privadas y compartió un encuentro con referentes y dirigentes locales de Juntos por el Cambio.
En la Plata, el intendente Julio Garro intercambió experiencias con las autoridades de la fuerza de seguridad de CABA. Funciones, entrenamiento y competencias de los agentes. La jornada incluyó una visita de Garro al Centro de Monitoreo Urbano (CMU) y el Centro Único de Coordinación y Control (CUCC), donde fue recibido por el ministro de Justicia y Seguridad porteño, Eugenio Burzaco; el comisario jefe del Centro de Monitoreo de Chacarita, Alejandro Vergara; y el gerente del CUCC, Daniel Molteni.
Respecto a la pelea que se está llevando a cabo dentro del partido amarillo sobre si compartirán el búnker ambos sectos postulados para el próximo 13 de agosto, desde el entorno de Diego Santilli aseguraron que es favorable que halcones y palomas esperen juntos el desenlace de las primarias.
“Estamos en conversaciones con la gente de Patricia (Bullrich) para tener un búnker unificado, pero hasta ahora ellos plantean que no», señalaron.
Por lo pronto, el postulante a la Gobernación esperará la definición junto al precandidato a Presidente en Costa Salguero. De hecho, el jefe de Gobierno porteño ya reservó cuatro pabellones en el histórico refugio del PRO, allí donde Mauricio Macri festejó sus triunfos en la capital y en las presidenciales de 2015.
En el espacio que conducen Bullrich y Grindetti, se mantienen reacios a compartir el mismo lugar y ya decidieron la localización de su cuartel general: Será en el Palacio San Miguel, donde el coordinador de la campaña, Juan Pablo Arenaza, ya empezó a diagramar la logística para la noche del sufragio, que incluye el seguimiento de las mesas testigo y el seguimiento de los resultados.
“A pesar de que estamos en el mismo espacio, no deja de ser una disputa electoral. Y, a pesar de que los dirigentes tengamos la frialdad para asumir los resultados, también habría militantes de ambos lados y alguno puede desencadenar algún momento de violencia”, aseguraron los halcones.
“La fuerza del cambio” prefiere que cada uno tengo su propio búnker y que, conocidos los resultados, el perdedor se acerque al lugar donde están los ganadores y hacer la foto de unidad.
