La Vicepresidenta transfería cuatro veces menos recursos de que lo hoy, el Presidente hace con el gobernador. Distintos escenarios, distintas estrategias.
En los primeros 9 meses del año, la Nación giró a las provincias $4,4 billones en fondos “automáticos” y “discrecionales”, un aumento nominal del 75,7% respecto de igual período de 2021.
Los fondos “automáticos” son aquellos que se asignan en función de la Ley de Coparticipación Federal y enmiendas vigentes, mientras los “discrecionales” responden a criterios “políticos” y a la relación entre el gobierno nacional y los provinciales.
En el caso de estos últimos, que sumaron $480.120 millones, Buenos Aires recibió $203.367 millones, el 42,4% del total. Según surge de la información oficial, la provincia recibió así más del doble que Córdoba, Santa Fe, la CABA y Mendoza, los 4 distritos que le siguen en población y PBI, que recibieron en conjunto el 17,8% de los fondos “discrecionales”.
Además, la provincia gobernada por Axel Kicillof recibió en los primeros 9 meses $75.500 millones vía el “Fondo de Fortalecimiento Fiscal” creado con los recursos recortados desde septiembre de 2020 a CABA, y otros $43.300 millones de financiamiento directo y adicional del Tesoro Nacional, con el objetivo de fortalecer la obra pública.
Los números muestran que la Casa Rosada y Alberto Fernández, no escamita recursos para la provincia de Buenos Aires gobernada por Axel Kicillof, el “hijo político” de Cristina Kirchner. Ello evidencia una diferencia entre Alberto y Cristina, quien de forma deliberada estranguló a su gobernador Daniel Scioli, con el claro objetivo de que no crezca en gestión, y por ende, no se convierta en un rival interno.
Según estimaciones (a veces difíciles de precisar con el nivel de inflación), Cristina transfería a Scioli cuatro veces menos recursos que lo que Alberto le da a Kicillof.
Claro está, las estrategias son distintas. Tal vez para Alberto le es imprescindible tener una provincia de Buenos Aires ordenada, a sabiendas de que carece de armado político propio. Es por ello, que pese a que Kicillof nunca le será fiel, Alberto lo mantienen contento también como una forma de enojar a Cristina.
El caso de la Vicepresidenta y Scioli es distinto. El exgobernador tenía proyección presidencial. El plan de Cristina era regresar tras cuatro años de macrismo, por lo que mantener a Scioli atado económicamente era clave. Lo dijo el propio exviceministro de Economía, Emanuel Alvarez Agis cuando reconoció que no giraban los fondos a provincia para que pague los aguinaldos a los docentes, en medio de la balotaje, lo que generaba impaciencia y erosionaba la figura del candidato.
