Los dirigentes nacionales se meten en las negociaciones por las autoridades en la provincia, si bien se espera un escenario de unidad, ambos siguen negociando para armar un proyecto «anti-Milei».
En vísperas de las elecciones radicales en la provincia de Buenos Aires, comicios que tendrá su respectivo cierre de listas el 6 de septiembre, los sectores encabezados por los Manes y por Lousteau estiran las negociaciones con el sector de Abad que busca una lista de unidad. Dentro de estas negociaciones el principal debate tiene que ver con el rumbo que tomará el partido centenario en el 2025.
Mientras el armado de Maximiliano Abad trabaja en la unidad con Miguel Fernández a la cabeza, una figura que cuenta con el apoyo de 20 intendentes del partido, del otro lado Gastón y Facundo Manes, dialogan con el sector de Evolución, liderados por el senador porteño, Martín Lousteau por la postura que tomarán en los próximos días.
Dentro de la estrategia encabezada por el reconocido neurocirujano y el senador, ambos coinciden en que el proyecto se encuentre alejado de Milei y del Pro, mientras que del otro lado, se aleje del kirchnerismo. Aquí es donde se abre una puerta de debate, ya que hay un sector en la cámara de diputados que se sienten más cómodos cerca del oficialismo, un espacio que hoy se encarna en la figura de Rodrigo de Loredo.
El rol de los radicales en el Congreso ha sido clave en cada una de las votaciones que llevó adelante el oficialismo, desde el apoyo a la Ley Bases, hasta el rechazo a los Fondos Reservados de la SIDE, allí fue donde se vio la ruptura del bloque radical y las diferentes miradas dentro del espacio.
Cada votación en estos ocho meses representó para el bloque un desafío a la cohesión interna. Las votaciones son transversales ya que hay agendas que a algunos los encuentran de un lado y otras del otro. En la última votación quedaron expuestos aquellos que trabajan en sintonía con el Gobierno nacional: Lisandro Nieri, Luis Picat, Mariano Campero, Pamela Verasay, Federico Tournier y Soledad Carrizo.
En este contexto de rearmado politico, Manes y Lousteau coinciden en que quieren dejar de ir detrás del Pro y quieren construir una alternativa que los diferencie del Kirchnerismo y los espacios de derecha. A una semana del cierre de listas en PBA, ambos dirigentes aún mantienen diferencias pero en lo grueso se mantienen unidos.
Sin la estructura de Maximiliano Abad, en la Provincia de Buenos Aires, todo parece indicar que a ambos dirigentes nacionales les quedará adherir a la unidad partidaria, pero con la carta de la interna bajo el brazo, así es como buscarán seguir negociando por más lugares en el Comité.
Por otra parte, también se redefine el radicalismo en el Congreso, ya que el bloque podría quedar quebrado por las diferencias que mantienen con Rodrigo de Loredo, «No ayuda nada y lo que acuerda con (Martín) Menem se contradice con lo acordado con el resto del bloque”, cuestionaron algunos dirigentes ante El Destape. Por el momento, la fragmentación no avanza y los diferentes espacios negocian por el rumbo del partido centenario.
