La vicepresidenta será una de las figuras destacadas en la misa por el aniversario del fallecimiento de Jorge Bergoglio.
Este martes se cumplirá el primer aniversario del fallecimiento del Papa Francisco, un hecho que con el correr de los años cobrará mayor trascendencia y Argentina, país de origen del sumo pontífice, estará movilizada por diferentes homenajes. En este marco, la vicepresidenta de la Nación, Victoria Villarruel, ganará protagonismo como titular del Ejecutivo por la ausencia de Javier Milei, quien se encuentra en una gira por Israel de la que vuelve el miércoles.
El vínculo entre Javier Milei y Victoria Villarruel ha sido caracterizado por sus diferencias, una de ellas, el vínculo con el Vaticano, a quien el presidente atacó en más de una oportunidad. En medio de esta interna, la vicepresidenta buscará sacarle redito político a la ausencia del mandatario por su gira y será la representante del Ejecutivo en la Basílica de Luján en el homenaje a Francisco.
A pesar de que este martes las cámaras estarán sobre la titular del Senado Nacional, Villarruel resurgió públicamente con una columna de opinión, publicada el 19 de abril en el diario La Nación, donde reivindica el rol de quien supo ser el máximo representante de la iglesia hasta el año pasado.
Dentro de su carta, la vicepresidenta calificó a Francisco como un «visionario que alertó sobre los grandes desafíos de nuestro tiempo: la necesidad del cuidado de la creación frente a la crisis ecológica y social, la globalización de la indiferencia, el consumismo exacerbado y la hiperinflación del individualismo».
En este contexto, donde el Gobierno atraviesa una nueva crisis por casos de corrupción, Villarruel busca desligarse del caso Adorni y la polémica postura sobre Israel para posicionarse como una figura centrada en la agenda nacional.
«Ante el aumento de los conflictos y la violencia en el escenario internacional, Francisco, en línea con sus antecesores, fue un promotor incansable de la paz mundial, definiéndola como un don divino y una tarea “artesanal” que requiere diálogo, reconciliación y fraternidad», asegura la carta, en lo que parece un mensaje directo al presidente, quien no dudó en posicionarse en la guerra de Medio Oriente.
