El gobierno amplió los fondos de la central de inteligencia mediante un DNU. Una parte será para gastos reservados. La medida contrasta con los recortes en otras dependencias estatales.
El gobierno de Javier Milei amplió el presupuesto de la Secretaría de Inteligencia del Estado (SIDE) en 7.000 millones de pesos, incluyendo 1.650 millones en fondos reservados. Mientras varias áreas gubernamentales sufren recortes, la central de espías recibió un incremento mediante un decreto de necesidad y urgencia firmado por el presidente y su gabinete.
El miércoles, mientras agentes de inteligencia operaban en las inmediaciones del Congreso y otros se dedicaban a acciones digitales para deslegitimar las protestas, Milei oficializó la medida a través del DNU 186/2025. La norma se fundamenta en la falta de aprobación del presupuesto en el Congreso y la necesidad de redistribuir recursos para cumplir obligaciones del Estado. El decreto fue publicado en el Boletín Oficial y detalla que 6.344 millones de pesos estarán destinados a gastos corrientes y el resto a personal. Los fondos reservados aparecen al final del desglose presupuestario con una partida específica de 1.625 millones de pesos.
En agosto del año pasado, la oposición bloqueó un intento del Ejecutivo de asignar 100.000 millones de pesos adicionales en concepto de gastos reservados para la SIDE. Incluso el PRO rechazó ese decreto, que había permitido ejecutar una gran parte de los fondos antes de que el Congreso frenara la medida. Luego de las críticas, el gobierno aceptó reintegrar 88.000 millones de pesos meses después de la anulación del decreto.
La actual reasignación presupuestaria contrasta con la política de ajuste que el oficialismo sostiene en otras áreas estatales. Mientras diversas dependencias enfrentan recortes, la SIDE, bajo la conducción de Agustín Neifert y la influencia del asesor presidencial Santiago Caputo, accede a recursos adicionales que refuerzan su operatividad en plena etapa de tensión social y política.
