Messi y Federer reinaron en una misma época. Son indiscutiblemente los mejores. Sin embargo, Roger nunca pudo con Nadal en Rolland Garrós, ni Lio con Alemania en Mundiales. Pero esta vez, los teutones ya no están…
Por Guillermo Javier González
Messi es el mejor del mundo, somos muchos los que creemos que lo seguirá siendo, más allá de si gana o no un mundial; como Roger Federer lo hubiese sido aún sin ganar Roland Garros, el Grand Slam francés, sobre polvo de ladrillo.
Lio, con tantos títulos ganados, demostró durante más de 10 años ser el mejor del mundo -como Roger, que en 2009 ya era el uno de todos los tiempos- así y todo nadie quiere ganar el Mundial más que Messi.
Al igual que para el suizo en aquella oportunidad, ganar en Rusia, sería su mayor desahogo, su título más deseado, el que durante tantos años se le fue negando.
Alemania, el Nadal de Messi
En el año 2009, Rafael Nadal ostentaba 4 títulos consecutivos en el abierto parisino (2005-2008). En cada una de aquellas oportunidades venciendo a Federer -2005 en semifinales, 2006, 2007 y 2008 en la final-. Antes de Rusia 2018, Alemania clasificaba a 2 semifinales y 2 finales -título incluido en 2014- Sin embargo, lo inimaginable ocurrió. ¿Podrá Corea del Sur ser el Robin Söderling de Argentina?
Tal vez lo que Messi necesitaba era que alguien le allane el camino y le quite a ese «gran cuco» de encima. Así como Nadal derrotó 4 veces a Federer, antes que Su Majestad por fin pueda coronar; Alemania nos eliminó en los últimos 3 mundiales, es decir toda la era Messi. De no haber sido por el bueno de Robin, probablemente Federer nunca hubiese ganado Roland Garros. En aquella ocasión, el tenista sueco eliminó sorpresivamente a Rafa en la cuarta ronda, algo tan inesperado como que Alemania no supere la fase de grupos de un mundial. ¿Será un guiño del destino?
Traeme la copa Messi
Diferencias entre los ejemplos citados sobran, desde ya. Y quizás en esta ocasión tampoco alcance, porque a diferencia del tenis, el fútbol es un juego de equipo. En fútbol no gana el mejor de forma individual, solitaria, sino que el Roger argento necesita de la ayuda de todos sus compañeros. De una selección que entró al mundial por la ventana, al igual que a los octavos de final ahora, un equipo que no convence a nadie.
Nuestra única esperanza es el 10, no hay más que eso. Pero quien te dice, sin Alemania en el camino y en un torneo con resultados parejos, con la pulga atómica tal vez alcance para seguir avanzando. Y en una de esas, si llegara a pasar, si finalmente Lio puede coronar con una Copa del mundo, como Federer en Roland Garros 2009, quizás así tantos que hasta hoy lo critican podrán al fin, tarde pero seguro, disfrutarlo.

