Se trata de Districuyo SA, del Grupo Álvarez. En pos de instalar una nueva Línea Eléctrica de Alta Tensión de Nihuil para abastecer de energía a la ciudad de San Rafael arruinan amplias producciones vitivinícolas. El silencio de Ernesto Sanz.
Productores de uva y frutas de la ciudad de San Rafael, provincia de Mendoza, se encuentran situación problemática debido a que la empresa Districuyo SA, del Grupo Álvarez, pretende instalar una nueva Línea Eléctrica de Alta Tensión de Nihuil para abastecer de energía a la ciudad de San Rafael que cruza por numerosas fincas. Además, en el medio de modificó dicha traza para evitar el paso por las propiedades del Sr. Álvarez.
A su vez, los afectados denuncian que de forma “patotera y prepotente” intentan destruir los viñedos en producción de algunas finca y de más de 70 vecinos del distrito. Incluso, agregan, a varios de ellos ya le han causado innumerables daños para instalar los pilotes y el cableado sin ninguna explicación, sin audiencia pública y utilizando un informe del impacto ambiental “incorrecto y vencido”, ya que el mismo se realizara con la Traza original previamente a ser modificada.
Los damnificados aducen haber realizado las denuncias pertinentes en el ENRE y en el EPRE y no haber recibido ninguna respuesta. También, agregan, enviaron una carta al Gobernador de la provincia quien se habría comprometido a frenar –sin éxito alguno- las obras. Ahora retomaron con las mismas sin variaciones ni notificación alguna.
Asimismo, los vecinos señalan que deben “aguantar la prepotencia de los escribanos y oficiales de justicia que sin siquiera notificarnos nos obligan a acatar las órdenes judiciales y dejar que el esfuerzo que hemos hecho durante años quede aplastado por las topadoras que intentan destruir nuestras plantaciones en producción”.
Según ellos, sería más prudente llevar la Traza de la Línea de Alta Tensión por las calles como se hace en la ciudad y lograr así evitar dañar la producción de uva de la que vive el gran parte de la población de la provincia.
Por último, apuntaron a uno de los principales aliados del oficialismo, Ernesto Sanz. A pesar de que algunos de sus terrenos se ven afectados por el accionar de la empresa, ha sido el único que no se ha opuesto al atropello.
