Tuvieron que ir a declarar por primera vez a Comodoro Py. Se negaron a responder preguntas. Denunciaron “persecución política”.
A partir de las 9 de la mañana fueron convocados los hermanos del matrimonio presidencial Máximo y Florencia Kirchner. El juez Claudio Bonadío los citó a declarar por la causa “Los Sauces”. Ambos se negaron a responder preguntas y presentaron escritos. En tanto, en la puerta de los tribunales acompañaron militantes de La Cámpora y agrupaciones afines.
En primer lugar llegó Florencia. A las 8.45 se hizo presente y pasó 30 minutos en el juzgado de Bonadío frente a los secretarios judiciales y el fiscal Carlos Rívolo. La acompañaron el ex secretario de Inteligencia, Oscar Parrilli, y el abogado familiar, Carlos Beraldi.
En su escrito Florencia se desligó de las acusaciones, exigió su sobreseimiento, que le levanten el embargo de su sueldo de $ 50.000 mensuales por la actividad comercial de la empresa investigada y que le paguen los haberes adeudados. Aseguró que: "Mi relación con Los Sauces SA se inicia como consecuencia del episodio más triste de mi vida", vinculado al fallecimiento de Néstor Kirchner.
"Se me acusa de haber integrado una asociación ilícita que habría comenzado a desarrollar sus designios criminales desde el mes de mayo de 2003, o sea cuando sólo tenía doce años", agregó.
"Me veo obligada a aclarar que en ningún momento de mi vida integré una asociación criminal ni tampoco participé en maniobras de lavado de activos de origen ilícito", añadió.
"Es una persecución política por ser la hija de los ex presidentes Néstor y Cristina Kirchner", denunció. "La única y verdadera causa por la que se me llama a prestar declaración indagatoria es por ser la hija de Néstor y Cristina", enfatizó.
Por su parte, Máximo ingresó a Tribunales a las 9.50 y se fue a las 10.10. Presentó su propio escrito donde también denunció "persecución política y judicial" y "hostigamiento mediático". Se negó a responder preguntas.
Según el documento, la causa tiene la intención de "perseguir a los dirigentes políticos opositores, para proscribirlos y con el evidente objetivo de ocultar los graves problemas económicos y sociales que el mismo Gobierno le ha causado a vastos sectores de la sociedad".
"Resulta evidente que están decididos a proscribir a la ex presidenta de la Nación", señaló el legislador nacional ante la Justicia.
Además de militantes, acompañaron legisladores kirchneristas como Parrilli, Hécotr y Mariano Recalde, Martín Sabbatella, Carlos Kunkel, Edgardo Depetri, Nilda Garré, Gabriela Cerrutti y Juan Cabandié, entre otros.
A los hijos presidenciales, junto a CFK, se los acusa de los siguientes delitos: cohecho, lavado de activos, falsificación de documentos públicos, negociaciones incompatibles con el rol de funcionario público y asociación ilícita.
