El jefe de La Cámpora volvió a disparar munición gruesa contra la Casa Rosada; guiños a la unidad y a Kicillof.
En un nuevo mensaje interno dirigido al presidente Alberto Fernández, el jefe del PJ bonaerense y de La Cámpora, Máximo Kirchner, cuestionó la pérdida de poder adquisitivo de los trabajadores y sostuvo que ante un escenario económico similar, Cristina Kirchner “se paró de manos” cuando le tocó gobernar.
“Sabemos que gobernar no es soplar y hacer botellas. Vi al expresidente (Néstor) Kirchner gobernar en una situación muy difícil y lo mismo a Cristina, que le tocaron situaciones muy difíciles y se paró de manos. Que no nos vengan a explicar lo que son situaciones difíciles”, advirtió el diputado en un acto de la regional oeste de la CGT en Merlo. Un claro teledirigido a Fernández después de que CFK criticara el rumbo económico el fin de semana en ocasión de la conmemoración del 2 de abril.
Máximo aprovechó para reivindicar la gestión de Axel Kicillof en el Ministerio de Economía y de Augusto Costa en la Secretaría de Comercio en 2013. “La presión de los mercados, que deben ser los mismos que lo hicieron con el gobierno para que tome decisiones con respecto al FMI, nos hizo devaluar pero luego lo recuperamos”, aseguró, con el gobernador sentado junto a él.
La estrategia del jefe camporista es clara y está replegado sobre el PJ bonaerense y los recientes triunfos sindicales que desplazan a la conducción tradicional.
Es por eso que no es la primera vez que Máximo aparece en un acto sindical. De hecho, en La Cámpora siguen festejando “la derrota del albertismo” en la UOM del dirigente cercano al Presidente, Antonio Caló, desplazado de la conducción a manos del kirchnerista Abel Furlán.
“Es verdad que la pandemia nos trajo muchas dificultades pero no nos puede ganar la autocompasión. Hay que construir fuerzas para recuperar el poder adquisitivo del salario. Abel (Furlán) me contaba que un trabajador de la UOM ganaba unos 2000 dólares a fines de 2015 y hoy ganan 900; el compañero (Walter) Correa me dijo que eran 1500 dólares y ahora les pasa lo mismo que a los de la UOM”, comentó Máximo ayer en el plenario gremial de la zona oeste.
En la misma línea, el primogénito condicionó la unidad del Frente de Todos, al asegurar que debe servir para “mejorar la calidad de vida del pueblo”. Y agregó: “No creo que ningún trabajador quiera la unidad para ir en contra de si mismo. La unidad es para que no sea casi imposible llegar a fin de mes”, advirtió.
Máximo Kirchner habló ante unos 90 delegados de la regional oeste de la CGT, en la asunción de un triunvirato de conducción integrado por José Medina (Camioneros); Walter Correa (Obreros de curtiembres) y Luján Cotone (Sadop). También fueron de la partida Abel Furlán, el flamante secretario general de la UOM; y Omar Plaini, del gremio de Canillitas y senador bonaerense.
Durante el acto, el jefe camporista también tuvo un guiño para Sergio Massa, al reivindicar la reforma al impuesto a las Ganancias.
